Política energética

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Por: Raúl Eduardo Bonifaz Moedano*

Nadie quiere petróleo ahora en la crisis de precios de esta materia prima. La demanda se contrae. No hay dónde meter las reservas y el precio del barril mexicano bajó a cerca de 7 dólares.

La Organización de Países Productores de Petróleo (OPEP) reduce la producción mundial en 10 millones de barriles diarios. México, que no es miembro de OPEP,  incorpora 100 mil barriles diarios a partir de mayo, siendo que le pedían 450 mil.

La idea es estabilizar las economías. Pero hay incertidumbre. Incluso la OPEP podría revisar sus acuerdos. Reflexionemos la razón de ese compromiso adoptado por el gobierno mexicano, cuando el país produce un millón 780 mil barriles diarios y menos los 100 mil acordados, su producción queda en un millón 680 mil.

La política energética del Gobierno ha propuesto incrementar la producción petrolera por la rehabilitación de sus refinerías y la perforación de nuevos pozos.  En las seis refinerías se procesan 800 mil barriles diarios de petróleo del millón 700 mil que generaban esas instalaciones y en mayo se estima que se procesarán un millón de barriles.

Entonces, la reversión del déficit en la balanza comercial de petróleo se encuentra en ruta alcanzable. Por refinerías, hay logros interesantes. La de Salamanca, ya está funcionando al 75 por ciento de su capacidad. La de Minatitlán fue reconfigurada y a mediados de este año aumentará su carga productiva. La de Madero que no operó un año, ya arrancó en su primera etapa desde enero y en noviembre ya estará en funciones. En la de Cadereyta ya se hizo el mantenimiento a profundidad a los equipos dinámicos y en el segundo semestre incrementará su capacidad de procesamiento. La de Salina Cruz desde enero de este año opera en 70 por ciento de su capacidad. En la de Tula se rehabilita la planta que se encontraba abandonada y este año aumentará la producción de gasolinas sensiblemente.

Estos datos del plan nacional de refinación del Gobierno Federal dan sustento a la idea de que muy pronto México disminuirá la compra de gasolinas a refinerías extranjeras. Actualmente el país consume 7.5 de cada 10 litros de gasolinas procesadas en refinerías extranjeras y para este año se busca reducir a 7 barriles.

Además, la refinería Dos Bocas, una vez que se ponga en funcionamiento, agregará 340 mil barriles por día. Así, observo la actual coyuntura como una crisis temporal y una vez que el asunto del coronavirus pase, las economías en el mundo se restablecerán y cadenas comerciales como las del petróleo seguirán prevaleciendo.

En el mundo de la energía, el petróleo sigue siendo principal producto de consumo de los habitantes del planeta y la transición a energías renovables es larga y lenta. Por lo menos en los próximos 30 años, el principal producto de consumo energético seguirá siendo el petróleo.

México debe pensar en el fortalecimiento de una empresa estatal que se pueda desenvolver en términos de competitividad y eficiencia como las mejores en esta área de actividad económica.

Por eso, un programa de refinación como el planteado por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador sitúa una lógica en dos ejes: dejar de depender del exterior en gasolina con precios sumamente altos y asegurar la independencia energética del país. La racionalización en las decisiones es adecuada y en perspectiva veremos resultados importantes y favorables.

* Raúl Eduardo Bonifaz Moedano es diputado federal por Chiapas y Presidente de la Comisión de Asuntos Frontera Sur de la LXIV Legislatura en la Cámara de Diputados.

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