Por: Manuel Rodríguez González
En los Pre-Criterios 2027, presentados por la Secretaría de Hacienda al Congreso de la Unión a principios del pasado mes de abril, se estimó un precio promedio de la mezcla mexicana de exportación en 77.3 dólares por barril. Si bien esta cifra es superior a los 22.4 dólares proyectados en el Paquete Económico 2026, el cálculo se ha quedado muy corto respecto a los 102.45 dólares en los que se cotiza en la actualidad.
De acuerdo con las autoridades hacendarias, estas estimaciones se basaron en un supuesto conservador: “considerar que la duración del conflicto no exceda dos meses”. Sin embargo, en contraste con las proyecciones moderadas de Hacienda, la realidad en Medio Oriente es muy distinta. El cierre del estrecho de Ormuz ha provocado el estrangulamiento del mercado de crudo y, a decir verdad, la duración de este nuevo episodio en la histórica disputa de la región sigue siendo un misterio.
Este domingo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró que no se precipitarán y se tomarán su tiempo para alcanzar un acuerdo con Irán, ratificando que el bloqueo estadounidense a los buques iraníes en el citado estrecho marítimo seguirá en pleno vigor.
Los mercados energéticos del planeta tienen la mirada puesta en un pronto consenso entre Washington y Teherán. Cada día que pasa sin lograrlo se traduce en el crecimiento de una espiral inflacionaria a nivel global.
De acuerdo con los expertos, incluso si en este momento se alcanzara un pacto para reabrir el estrecho de Ormuz, el restablecimiento del flujo de los 140 buques diarios que transitaban antes de las hostilidades no se lograría sino hasta el primer o segundo semestre de 2027.
Mientras tanto, la crisis energética mundial continúa afectando no solo el costo de los combustibles, sino también el de los fertilizantes y los alimentos. En México, se ha tenido que hacer frente a estos encarecimientos manteniendo el precio de la gasolina Magna en un promedio de 24 pesos por litro, y el del diésel en 27 pesos.
Para proteger el bolsillo de los mexicanos ante esta coyuntura global, la Secretaría de Hacienda informó recientemente que, del 23 al 29 de mayo, incrementará el porcentaje y los montos del estímulo fiscal a los combustibles: un 49.46% para la gasolina Magna, un 41.07% para la Premium y un 62.92% para el diésel.
De esta manera, el Estado mexicano tendrá que continuar subsidiando el consumo interno y asumiendo el encarecimiento de las importaciones de carburantes; sobre todo porque en el horizonte no se vislumbra cercano un acuerdo que ponga fin al desabasto petrolero más grande de la historia moderna.
La resolución de esta crisis se ha convertido en una prioridad absoluta para las naciones involucradas, empezando por el propio presidente estadounidense, Donald Trump, quien declaró que no asistiría este fin de semana a la boda de su hijo por permanecer concentrado en las negociaciones.






