Siemens, NVIDIA y Fluence anunciaron el desarrollo de un nuevo diseño de referencia enfocado en acelerar la expansión global de centros de datos especializados en inteligencia artificial, integrando sistemas avanzados de almacenamiento energético, automatización industrial y tecnologías de refrigeración líquida de última generación.
La nueva plataforma denominada DSX Vera Rubin AI Factory fue diseñada específicamente para soportar centros de datos de alta densidad energética, un segmento que se encuentra creciendo rápidamente debido al incremento en la demanda de procesamiento asociado a inteligencia artificial generativa y computación avanzada.
El proyecto contempla una capacidad total de instalación de 136 MW y una carga de tecnología informática de 100 MW, dimensiones que reflejan el nivel de consumo energético requerido por las nuevas generaciones de infraestructura de IA a escala industrial.
La arquitectura desarrollada cubre toda la cadena eléctrica desde conexiones de servicios públicos de 34,5 kV hasta la integración final con racks informáticos especializados para procesamiento intensivo de inteligencia artificial.
Uno de los componentes clave del proyecto es la integración de sistemas BESS desarrollados por Fluence, compañía especializada en almacenamiento energético, cuya plataforma Smartstack permitirá proporcionar estabilidad, resiliencia y flexibilidad operativa a los centros de datos.
Jeff Monday, director de crecimiento de Fluence, destacó que el almacenamiento energético se convierte en una pieza central para las futuras fábricas de IA, permitiendo funciones críticas como soporte frente a variaciones de tensión y frecuencia, arranque autónomo ante fallos eléctricos, respuesta a demanda de red y suavización de cargas energéticas generadas por procesos de inteligencia artificial.
La solución también incorpora tecnologías de refrigeración líquida desarrolladas por nVent, empresa con sede en Londres que ya supera los 2 GW de capacidad de refrigeración líquida desplegada a nivel global. La presidenta de la compañía, Sara Zawoyski, señaló que plataformas como NVIDIA DSX Vera Rubin NVL72 están llevando las densidades de potencia muy por encima de las capacidades tradicionales de refrigeración por aire.
Expertos del sector consideran que la evolución de la inteligencia artificial está transformando radicalmente el diseño energético de los centros de datos, obligando a desarrollar nuevas soluciones eléctricas, térmicas y de almacenamiento capaces de operar de manera estable frente a consumos masivos y altamente variables.
Siemens aportó al proyecto sistemas prefabricados de media y baja tensión, además de soluciones de automatización industrial y gemelos digitales que buscan acelerar la puesta en servicio de los centros de datos y reducir tiempos de implementación en proyectos de gran escala.
Analistas de la industria consideran que esta colaboración entre Siemens, NVIDIA y Fluence podría convertirse en una referencia para futuras infraestructuras de inteligencia artificial, especialmente ante el crecimiento proyectado de demanda energética impulsado por aplicaciones de IA generativa, nube avanzada y procesamiento masivo de datos.






