La compañía energética española Repsol registró un beneficio neto de 5,006 millones de euros durante los primeros nueve meses de 2026, lo que representa un incremento del 325% en comparación con los 1,177 millones de euros reportados en el mismo periodo del ejercicio anterior. El resultado estuvo impulsado por la revalorización de sus existencias de crudo y productos refinados (+943 millones de euros) en un contexto internacional marcado por las tensiones en Oriente Próximo, las cuales elevaron el precio promedio del barril de crudo Brent a 97 dólares (frente a los 69.1 dólares de 2025) y los márgenes de refinación hasta los 36.2 dólares por barril.
El resultado neto ajustado —indicador que mide específicamente el desempeño operativo de los negocios— alcanzó los 5,419 millones de euros, una cifra 184% superior a la del año anterior, mientras que el EBITDA ajustado se situó en 10,834 millones de euros (+175%). En términos de liquidez y balance, el flujo de caja operativo ascendió a 3,526 millones de euros en el trimestre, permitiendo reducir la deuda neta a 2,038 millones de euros (frente a los 3,667 millones del trimestre previo) y recortar el ratio de apalancamiento al 6.2%. La firma destinó además 3,700 millones de euros a incrementar sus existencias estratégicas para asegurar el suministro en el mercado español.
Plan de inversiones 2026-2030 y retribución al accionista
En el marco de su estrategia de descarbonización, el grupo liderado por Josu Jon Imaz presentó un plan de inversión por 11,500 millones de euros en España entre 2026 y 2030, del cual el 60% (7,000 millones de euros) se concentrará en sus actuales centros industriales para el desarrollo de hidrógeno renovable y combustibles sostenibles. Asimismo, en el área de Generación Baja en Carbono sobresale la ampliación de la central hidráulica de bombeo de Aguayo, en Cantabria, para sumar 1 GW y alcanzar 1.4 GW de capacidad. En cuanto a la remuneración a los accionistas, Repsol destinará aproximadamente 3,000 millones de euros en 2026 mediante el pago de 1,200 millones de euros en dividendos en efectivo y programas de recompra y amortización de acciones por 1,800 millones de euros.






