El mercado petrolero global registró una jornada de estabilización en sus cotizaciones, consolidando los niveles de precios previos al estallido de la guerra con Irán.
De acuerdo con los indicadores financieros de cierre del lunes, los futuros del crudo Brent experimentaron una marginal contracción del 0.2%, situándose en 71.99 dólares por barril, lo que representa un marcado descenso frente al máximo de cuatro años de 126 dólares alcanzado a finales de abril.
Por su parte, el referente estadounidense West Texas Intermediate (WTI) concluyó la sesión en 68.55 dólares por barril, reflejando una baja idéntica del 0.2% en una jornada caracterizada por la ausencia de datos previos debido al cierre por día festivo en los mercados de Estados Unidos, mientras que la mezcla mexicana de exportación avanzó un 0.37% para cotizar en 62.91 dólares por barril.
La dinámica bajista y la consecuente contención de las tarifas responden a un incremento generalizado en la oferta física de hidrocarburos en el mar, derivado de la paulatina liberación de los buques tanques que permanecían bloqueados en el Golfo Pérsico y que ahora transitan con mayor regularidad por el Estrecho de Ormuz.
A este factor logístico se sumó la resolución de la alianza OPEP+ para incrementar los objetivos de producción global en 188,000 barriles diarios a partir del mes de agosto, dando continuidad a las adiciones de suministro programadas. Asimismo, la petrolera estatal de Arabia Saudita aplicó un agresivo ajuste comercial al recortar el precio oficial de venta de su crudo insignia Arab Light para el mercado asiático en 1.50 dólares por barril respecto al promedio Omán/Dubái, marcando la reducción mensual más severa de la que se tenga registro estadístico desde el año 2003.
El entorno de sobreoferta se vio acentuado por el desempeño operativo de los Emiratos Árabes Unidos, nación que tras desvincularse de la OPEP para eximirse de las cuotas de bombeo, elevó su extracción de crudo en junio por encima de los 3.8 millones de barriles diarios, aproximándose a niveles récord, complementado por ventas mediante licitaciones con precios de descuento.
En contraste con la abundancia de suministro internacional, el Departamento de Energía de Estados Unidos reportó que los inventarios de su Reserva Estratégica de Petróleo sufrieron una contracción de 6.2 millones de barriles en la semana concluida el 3 de julio, descendiendo hasta los 319.5 millones de barriles, su nivel de almacenamiento más bajo desde abril de 1983.
Finalmente, el comercio marítimo global mostró señales de alivio con la decisión de los consorcios navieros Maersk y Hapag-Lloyd de reanudar operaciones parciales a través del Canal de Suez, vía que concentra el 10% del comercio internacional y que había sido abandonada por las flotas comerciales tras las incursiones armadas de los hutíes en el Mar Rojo.






