La eficiencia energética se posiciona como un elemento central en la estrategia de México para avanzar hacia un sistema energético más limpio, inclusivo y con mayor soberanía. En este contexto, la Secretaría de Energía, en coordinación con la Agencia Internacional de Energía, inauguró un programa regional enfocado en fortalecer capacidades institucionales y promover la cooperación internacional en América Latina y el Caribe.
El encuentro reunió a más de 200 participantes provenientes de 22 países, consolidándose como uno de los eventos más relevantes en materia de eficiencia energética a nivel internacional. Este ejercicio coloca a México en una posición destacada dentro del diálogo energético global, al impulsar una agenda de colaboración con organismos internacionales y gobiernos de la región.
Dentro de los objetivos planteados, se encuentra el incremento de la participación de energías renovables en la generación eléctrica, con la meta de pasar del 24% actual a por lo menos el 38% hacia 2030. Este compromiso se complementa con la reducción de emisiones de metano en el sector de hidrocarburos y de gases de efecto invernadero en todo el sistema energético.
Para alcanzar estas metas, se contempla la realización de inversiones tanto públicas como privadas, orientadas a mejorar la eficiencia del sistema, reducir la dependencia de combustibles fósiles importados y fortalecer la competitividad económica. La experiencia internacional ha demostrado que es posible avanzar en estos objetivos sin comprometer el crecimiento económico.
Asimismo, la estrategia incorpora un enfoque social, buscando que la transición energética sea ordenada, confiable y con beneficios tangibles para la población. En este sentido, la eficiencia energética se convierte en un eje transversal que articula la política energética con el desarrollo sostenible.
Durante la jornada, también se desarrollaron paneles de alto nivel con la participación de autoridades y representantes del sector energético de distintos países, lo que permitió intercambiar experiencias y fortalecer la cooperación regional en torno a este tema.
En este contexto, México avanza en la consolidación de una política energética que prioriza la eficiencia como herramienta clave para enfrentar los retos de la transición energética y fortalecer su posición en el escenario internacional.






