La Comisión Federal de Electricidad dio un nuevo paso en el fortalecimiento de la infraestructura energética nacional con la entrada en operación de la Central de Ciclo Combinado Manzanillo III, una instalación que incorpora 357 MW adicionales de capacidad y que eleva el potencial total del complejo de generación de Manzanillo hasta los 2,860 MW.
La puesta en marcha de esta central representa una de las incorporaciones más relevantes al Sistema Eléctrico Nacional en los últimos años, particularmente por su impacto en la región Occidente del país, donde se concentra una importante actividad industrial, comercial y logística vinculada al puerto de Manzanillo, considerado uno de los principales motores económicos de México.
Durante el acto inaugural, la secretaria de Energía, Luz Elena González Escobar, destacó que la nueva infraestructura permitirá fortalecer la confiabilidad y estabilidad del suministro eléctrico, al tiempo que aportará una base sólida para el crecimiento económico regional y la integración futura de más fuentes renovables de energía.
La central incorpora tecnología de ciclo combinado de última generación, capaz de alcanzar una eficiencia térmica neta de 58%, lo que significa un mejor aprovechamiento de los combustibles utilizados para la generación eléctrica. Este nivel de eficiencia permite reducir costos operativos, optimizar recursos energéticos y contribuir a una operación más moderna del sistema eléctrico nacional.
Otro aspecto destacado del proyecto es su impacto ambiental. Se estima que la nueva instalación evitará la emisión de aproximadamente 937 mil toneladas de dióxido de carbono cada año, una reducción comparable al retiro de más de 312 mil vehículos de combustión interna de las carreteras. Esta disminución contribuye a los objetivos de sostenibilidad y modernización energética impulsados por el país.
La infraestructura también tendrá un impacto directo sobre más de 800 mil usuarios, además de respaldar las necesidades energéticas de industrias, comercios, servicios y actividades portuarias que requieren un suministro eléctrico estable y confiable para mantener su competitividad.
Durante la etapa de construcción se generaron más de mil empleos, impulsando la economía local y favoreciendo la participación de trabajadores especializados en áreas relacionadas con ingeniería, construcción, operación y servicios energéticos.
La entrada en operación de Manzanillo III se suma a una estrategia más amplia orientada a fortalecer la capacidad de generación nacional, modernizar la red eléctrica y preparar al país para una demanda creciente de energía durante las próximas décadas. Con una capacidad total de 2,860 MW en el complejo de Manzanillo, CFE refuerza su papel dentro del desarrollo energético de México y consolida una infraestructura clave para garantizar la seguridad energética, el crecimiento económico y una operación más eficiente del Sistema Eléctrico Nacional.






