Tras los reportes ciudadanos sobre olores atípicos en la Zona Metropolitana de Monterrey, autoridades ambientales federales, el Gobierno de Nuevo León y Petróleos Mexicanos (Pemex) acordaron estrechar la coordinación institucional para determinar el origen de las emisiones e implementar las acciones correctivas correspondientes.
El acuerdo se concretó el pasado 3 de septiembre de 2026 tras una reunión técnica y una inspección en las instalaciones de la Refinería Héctor R. Lara Sosa en Cadereyta. Como parte de los compromisos, la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) evalúa los hallazgos de una visita de inspección realizada el 31 de agosto al complejo refinador. En paralelo, el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC) y el gobierno estatal desplegarán brigadas de monitoreo de contaminantes en puntos estratégicos de la zona metropolitana y el área de influencia de la refinería.
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) brindará asistencia técnica para la validación de los estudios atmosféricos. Con base en los diagnósticos resultantes, las dependencias definirán las medidas normativas y de remediación ambiental necesarias para proteger la calidad del aire y la salud de la población regiomontana.






