Moody’s advirtió que una eventual restricción de las exportaciones de diésel de Estados Unidos podría aumentar las presiones sobre las finanzas públicas de México y elevar el déficit fiscal hasta cerca del 5% del PIB en 2026.
La medida obligaría a Pemex a buscar combustible en mercados internacionales más distantes y costosos. México importa de Estados Unidos más de un tercio del diésel que consume, por lo que una reducción en los envíos podría incrementar los costos de abastecimiento.
De acuerdo con Renzo Merino, responsable de la calificación soberana de México en Moody’s, el encarecimiento y la volatilidad de los combustibles podrían añadir hasta 0.5 puntos porcentuales al déficit fiscal, frente al rango previsto de entre 4% y 4.5% del PIB.
La posibilidad de limitar las exportaciones fue respaldada por el presidente estadounidense Donald Trump, en respuesta a las presiones de productores agrícolas de su país ante el aumento de los precios del combustible.
El escenario añadiría presión sobre el gasto de Pemex y las finanzas públicas mexicanas, en un contexto de elevada volatilidad en los mercados energéticos.






