Alemania, España, Italia, Austria, Polonia y Portugal solicitaron a la presidencia de la Unión Europea abrir el debate sobre un impuesto a las ganancias extraordinarias de las empresas petroleras, ante el aumento de los márgenes de refinación y los ingresos del sector.
La propuesta busca establecer un marco común para toda la UE, tomando como referencia el gravamen temporal aplicado durante la crisis energética de 2022. Los gobiernos plantean utilizar los recursos para reducir el impacto del encarecimiento de los combustibles y del costo de vida sobre los consumidores.
Sin embargo, la iniciativa enfrenta divisiones políticas dentro del bloque y de algunos gobiernos nacionales. En Alemania existen posiciones encontradas sobre la medida, mientras la Comisión Europea todavía no ha confirmado si presentará una propuesta legislativa formal.






