La división petrolera de Grupo México, Pemsa, reanudó la operación de cuatro plataformas de perforación en el Golfo de México, impulsada por la normalización de los pagos de Petróleos Mexicanos (Pemex) a sus contratistas. La medida representa un paso importante en la recuperación de la actividad offshore, luego de que las unidades permanecieran inactivas desde diciembre de 2024 por retrasos en los pagos de la empresa estatal.
Según el reporte financiero del segundo trimestre de 2026 de Grupo México, dos plataformas retomaron operaciones el 3 de julio, mientras que las dos restantes entrarán en servicio durante agosto. La reactivación ha sido posible gracias a la mejora en la situación financiera de Pemex, respaldada por el programa de apoyo del Gobierno Federal, que contribuyó a reducir su deuda de 113,000 millones de dólares en 2020 a 79,000 millones de dólares.
La recuperación también se refleja en la actividad del sector. Datos de Baker Hughes muestran que el número de plataformas activas en aguas mexicanas alcanzó 14 unidades en junio de 2026, un incremento de 40% respecto al año anterior y el nivel más alto desde finales de 2024. En este contexto, empresas de servicios petroleros como Weatherford anticipan una mayor expansión de la exploración y producción marina hacia 2027.






