Los precios internacionales del petróleo registraron una fuerte corrección al inicio de la semana luego de que Estados Unidos suspendiera temporalmente sus operaciones militares contra Irán para dar espacio a una posible salida diplomática.
El barril de Brent cayó 8.7% para ubicarse en 88.36 dólares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) retrocedió 7.5% hasta los 82.61 dólares. En tanto, la mezcla mexicana de exportación descendió 9.3%, cerrando en 79.19 dólares por barril.
Aunque la pausa en las hostilidades alivió la prima de riesgo geopolítico, analistas señalan que la caída de los precios responde principalmente a un cambio en el sentimiento de los mercados y no a una recuperación de la oferta global.
El tránsito de buques por el Estrecho de Ormuz continúa muy por debajo de sus niveles habituales y persisten interrupciones logísticas en rutas clave, además de recortes en la producción de Kazajistán por daños en infraestructura.
Los especialistas consideran que la volatilidad seguirá presente en el corto plazo, ya que la incertidumbre sobre el suministro permanece elevada. Mientras no se restablezca por completo la seguridad en las principales rutas marítimas de exportación, los costos de transporte y los riesgos para el mercado energético continuarán presionando los precios internacionales del crudo.






