La Comisión Europea autorizó el ambicioso programa de apoyo de Francia para el desarrollo de la energía eólica marina, una iniciativa que dispondrá de un presupuesto máximo de 63,000 millones de euros distribuidos a lo largo de los próximos 25 años.
Este esquema de financiamiento público, aprobado bajo las directrices del nuevo marco temporal de ayudas estatales denominado Clean Industrial Deal State Aid Framework, tiene como meta la instalación de 11.1 gigavatios (GW) de capacidad de generación a través de la construcción y explotación de once parques eólicos marinos localizados en el mar del Norte, el océano Atlántico y el mar Mediterráneo, infraestructuras que producirán cerca de 47.8 teravatios hora (TWh) de electricidad limpia al año, una cifra que representa el 10.6% de la demanda eléctrica anual del territorio francés de manera que se dará un fuerte impulso a la descarbonización de su matriz energética.
El mecanismo de asignación de estos recursos se realizará por medio de licitaciones públicas competitivas y transparentes organizadas por el gobierno de Francia, estructurando el esquema de soporte financiero sobre el modelo de contratos por diferencia (CfD) bidireccionales, un sistema diseñado para mitigar los riesgos financieros tanto de los inversionistas como del erario público.
Bajo esta metodología, se establece un precio de referencia mediante la subasta y cuando la cotización del mercado eléctrico se ubique por debajo de ese límite, el productor recibirá una compensación por la diferencia, mientras que si el precio de mercado supera el valor de referencia, el promotor estará obligado a devolver el excedente a las finanzas estatales, incorporando además cláusulas específicas para suspender los apoyos económicos durante las horas en que se registren precios de electricidad negativos.
La vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea, Teresa Ribera, resaltó que la resolución despeja el camino para la transición ecológica del país galo, confirmando que la medida cumple con todas las exigencias de proporcionalidad y necesidad estipuladas en el marco europeo de ayudas estatales que entró en vigor en junio de 2025 para apuntalar la competitividad de la industria limpia.
Este marco de apoyo se ha consolidado como una de las herramientas más importantes de la Unión Europea para facilitar la inversión privada en tecnologías estratégicas, abarcando desde el almacenamiento energético y la descarbonización de la industria pesada hasta incentivos para la fabricación local de aerogeneradores, paneles solares y electrolizadores que ayuden a mitigar el cambio climático en todo el bloque comunitario.






