La electromovilidad entró en una fase donde el parque de vehículos comienza a exigir una red de carga más robusta, interoperable y capaz de responder a distintos modelos de operación. De hecho, las ventas de vehículos eléctricos alcanzaron 96,636 unidades en 2025, con un crecimiento anual de 38.5% frente a 2024, de acuerdo con cifras reportadas por la Asociación Electro Movilidad (EMA). Al mismo tiempo, la infraestructura de recarga llegó a 56,726 posiciones de carga al cierre de 2025, un avance de 25.9% anual impulsado principalmente por la red privada.
Este crecimiento empieza a modificar la conversación. Para Luis Antonio Osorio, director comercial de la compañía chilena Enerlink, México representa uno de los espacios más relevantes para el desarrollo de soluciones de gestión de carga en América Latina, tanto por el tamaño del mercado como por la necesidad de ordenar la infraestructura que acompañará la adopción de vehículos eléctricos.
“La demanda va creciendo, pero la infraestructura por el otro lado no está pudiendo mantener el paso. Entonces se va a volver crítico, sobre todo en urbes como una Ciudad de México, un Guadalajara, donde va en constante crecimiento las unidades habitacionales”, indicó en conversación con Global Energy.
La brecha, explicó, no se limita a la cantidad de cargadores disponibles. También involucra la capacidad de administrarlos, monitorearlos, asegurar su disponibilidad y conectarlos con usuarios finales o con operaciones que dependen de su continuidad. En ese punto, Enerlink busca posicionarse como una plataforma de software para operadores de carga pública y flotas eléctricas, con herramientas para controlar cargadores, integrar aplicaciones móviles y gestionar infraestructura en tiempo real a través de soluciones de Charge Management Software y aplicaciones con servicios orientados a rentabilizar y controlar redes de carga, así como a gestionar puntos de recarga para flotas.
“El software te permite tanto gestionar y monitorear ese punto de carga, ya sea uno o varios a nivel colonia, ciudad, estatal o inclusive a nivel nacional”, indicó Osorio. “Nuestra plataforma está basada en la tecnología multisite”.
De instalar cargadores a operar las redes disponibles
El avance de la electromovilidad está abriendo oportunidades para nuevos operadores de carga, estaciones de servicio, flotas corporativas, desarrolladores inmobiliarios y empresas logísticas. Sin embargo, Osorio advierte que el mercado todavía enfrenta una curva de aprendizaje, en especial entre actores privados que identifican la oportunidad, pero no siempre cuentan con claridad técnica para arrancar.
“Es el sector privado el que está tomando el protagonismo y en sus manos está el decir que aquellos emprendedores, aquellos grupos gasolineros que por años han vendido justamente gasolina, ya se están dando cuenta que la electromovilidad es una realidad”, afirmó.
En México, la regulación también empezó a sentar bases para ordenar esta infraestructura. En septiembre de 2024, la Comisión Reguladora de Energía publicó en el Diario Oficial de la Federación el Acuerdo A/108/2024, con disposiciones administrativas para integrar infraestructura de carga de vehículos eléctricos e híbridos conectables al Sistema Eléctrico Nacional como parte de una red eléctrica inteligente. El marco contempla la conexión ordenada de electrolineras, electroterminales y estaciones de carga, así como el desarrollo de una plataforma para registrar y monitorear la evolución de esta infraestructura.
Para Enerlink, el proceso regulatorio y operativo abre espacio para plataformas capaces de conectar infraestructura, usuarios y datos. La empresa no solo trabaja sobre redes ya instaladas, sino también con clientes que requieren acompañamiento previo para definir ubicación, capacidades eléctricas y tipo de cargadores.
“Muchas veces nos dicen: ‘Entiendo la solución, la requiero, pero hoy estoy dos pasos atrás. Todavía no tengo cargadores, todavía no tengo el punto’. Entonces, nosotros contamos con el servicio integral que podemos dar esa consultoría para saber dónde podría ser pertinente poner un punto por capacidades eléctricas, qué tipo de cargadores se requieren y a eso montarle la plataforma de software”, explicó.
La interoperabilidad es otro de los puntos clave. En un mercado con distintas marcas de cargadores, modelos de vehículos y conectores, la gestión de infraestructura requiere operar sobre protocolos compatibles y no depender de un solo fabricante. Luis Antonio Osorio sostuvo que esa fue una definición temprana para Enerlink porque “desde el inicio la filosofía fue ser abiertos y ser multimarca porque, de otra manera, no había proceder”, dijo.
Flotas, transporte público y continuidad operativa
El mercado local también representa una oportunidad por el avance de flotas corporativas y sistemas de transporte que ya incorporan unidades eléctricas. En esos casos, la infraestructura de carga deja de ser solo un servicio al usuario final y se convierte en un componente operativo donde, si el cargador falla, también puede fallar la ruta, la entrega o la disponibilidad de la unidad.
El representante de Enerlink señaló que ya trabaja en proyectos vinculados con flotas y transporte público en México. “Podemos decir que contamos con presencia en las cuatro urbes principales en cuanto al transporte público. Es decir, el monitoreo de cargadores en un Metrobús de CDMX, Mexibús de Estado de México, Metrorrey en Monterrey y Cityur de Guadalajara”, celebró junto con reconocer el trabajo con empresas que avanzan en electrificación de flotillas.
“Sobre todo para una flota de punto se vuelve crítico monitorear la infraestructura para asegurar la continuidad operativa. Que el refresco pueda llegar del punto A al punto B del país en tiempo y forma y ahí es donde entramos de manera crítica y fundamental”, comentó.
La trayectoria regional de Enerlink se apoya en mercados como Chile y Colombia. En Chile, por ejemplo, se han consolidado como un referente latinoamericano en electromovilidad, particularmente por el despliegue de buses eléctricos en Santiago, en la que es considerada una de las mayores flotas fuera de China. Para Osorio, ese recorrido permitió desarrollar capacidades que hoy buscan trasladarse al mercado mexicano.
“Cualquier persona hoy puede salir al mercado en cuestión de semanas teniendo sus cargadores e infraestructura. En cuestión de software, eso no lo va a detener”, señaló Osorio. “En cuestión de tecnología para salir al mercado, tres, cuatro semanas nosotros te equipamos, tienes tu marca y puedes salir a vender”.
Para consolidar una red nacional robusta, el directivo consideró necesario alinear incentivos, fortalecer la educación del mercado y reducir la incertidumbre entre empresas que quieren electrificar, pero aún no saben por dónde empezar. En su opinión, la electromovilidad requiere analizar cada caso de uso, revisar el costo total de propiedad y definir cuándo la infraestructura hace sentido técnico y económico.
“En electromovilidad no hay una solución mágica. Va a ser imperativo el comparar cuál es tu caso de uso para ver la pertinencia, hacer un análisis costo total de propiedad y ahí hacer el clic y decir ‘se implementa con esto’”, apuntó. En esa ruta, Enerlink busca operar como habilitador tecnológico para empresas que ven en la carga eléctrica una nueva línea de negocio o una herramienta para sostener operaciones más eficientes. “Ayudar a ese pequeño, mediano emprendedor que hoy ve un camino hacia la electromovilidad por la cuestión económica y que también está ayudando al ambiente, facilitar las herramientas para que pueda dar ese salto sin miedo, sintiéndose acompañado”.






