La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) actualizó sus perspectivas para el mercado energético mundial y anunció una reducción del 17% en su previsión de crecimiento de la demanda global de petróleo para 2026. La organización estima ahora que el incremento será de 0.97 millones de barriles diarios, frente a los 1.17 millones proyectados anteriormente, reflejando un panorama internacional más desafiante para la industria energética.
Pese a esta revisión, la OPEP mantiene una visión favorable sobre la evolución de la economía global. Según su más reciente informe mensual, el consumo mundial de petróleo alcanzará una media de 106.13 millones de barriles diarios durante 2026, consolidando al crudo como una de las principales fuentes energéticas a nivel internacional.
La actualización representa la segunda corrección consecutiva realizada por el organismo y se produce en medio de una coyuntura caracterizada por elevados niveles de incertidumbre. Los conflictos geopolíticos en Oriente Medio continúan generando presión sobre las cadenas de suministro, especialmente debido a la relevancia estratégica del Estrecho de Ormuz, una vía marítima por la que transita aproximadamente el 20% del petróleo comercializado en el planeta.
La situación también ha contribuido a mantener los precios internacionales del crudo por encima de los 90 dólares por barril, niveles que impactan tanto a consumidores como a industrias dependientes de los combustibles fósiles. Sin embargo, la organización considera que la actividad económica mundial continúa mostrando una capacidad de resistencia superior a la esperada.
Para 2027, la OPEP prevé una aceleración en el crecimiento de la demanda petrolera. Las nuevas proyecciones apuntan a un incremento de aproximadamente 1.7 millones de barriles diarios respecto a 2026, elevando el consumo total mundial hasta los 107.86 millones de barriles diarios. Esta cifra representa una revisión positiva frente a estimaciones anteriores y refleja una expectativa de mayor dinamismo económico global.
El informe también destaca que la economía mundial podría crecer un 3.1% durante 2026 y un 3.2% en 2027. No obstante, la organización advierte que existen factores que podrían modificar estas previsiones, entre ellos las decisiones comerciales de Estados Unidos, la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), las relaciones comerciales entre Washington y Pekín, así como la evolución de las políticas monetarias e inflacionarias en las principales economías del mundo.
La OPEP considera que el comportamiento de estos elementos será fundamental para determinar la evolución futura de la demanda energética y el equilibrio de los mercados petroleros internacionales. Mientras tanto, la industria seguirá observando de cerca cada movimiento geopolítico y económico que pueda influir en uno de los sectores más estratégicos para el crecimiento global.






