La presencia de empresas como Eni y Enel, junto con nuevas oportunidades en renovables, metanol verde y digitalización, posiciona al sector energético como eje clave en la agenda bilateral entre ambos países.
México e Italia mantienen una relación sólida, impulsada por inversión, tecnología y cooperación en un contexto global marcado por la transición energética. Para el embajador de Italia en México, Alessandro Modiano, el vínculo entre ambos países en este sector es estructural y estratégico.
“Cuando hablamos de energía, es una relación muy fuerte”, afirmó, al destacar la presencia de dos actores clave del denominado Sistema Italia. “Hay en particular dos compañías italianas que invirtieron en México desde hace muchos años, que son Eni y Enel”.
El diplomático subrayó el peso específico de ambas empresas en el mercado mexicano. “Eni es, en este momento, el operador privado más grande en términos de producción de hidrocarburos en México, y Enel es el operador privado de energía renovable más grande del país”, explicó. A pesar de los desafíos, señaló que “aunque hay dificultades, ambas están enmarcadas en una gran cooperación económica”.
Empresas italianas consolidan su presencia
En el plano global, situó al sector energético como uno de los pilares de la agenda internacional, al tiempo que vinculó directamente esta relevancia con la lucha climática. “Yo siempre digo que el cambio climático es el mayor desafío de la comunidad internacional”, sostuvo.
En ese sentido, destacó el valor tecnológico de la presencia italiana. “Eni trae tecnología muy limpia de extracción y tratamiento, de las más avanzadas de Europa, lo cual es un valor agregado para México”, sostuvo. Por su parte, agregó que “Enel es un líder mundial en renovables, concentrándose aquí en energía eólica, hidroeléctrica y solar”.
El valor de esta relación no se limita a la inversión física. “Más que maquinaria, es un tema de conocimiento y del ADN del país hacia la transición”, afirmó, mientras que, en términos de oportunidades, “Enel ha invertido unos 4,000 millones de dólares en 12 años y el espacio para crecer es enorme”. Bajo este escenario, anticipó que “una vez superados algunos problemas estructurales actuales, Enel jugará un papel aún mayor”.
Asimismo, destacó nuevos proyectos que amplían el alcance de la cooperación energética. “Existe un gran proyecto en el estado de Sinaloa para crear la planta de producción de metanol verde más grande, una joint venture entre una empresa norteamericana, una surcoreana y la italiana Maire NextChem”. Este proyecto de más de 1,500 millones de dólares tendrá a la compañía italiana como principal proveedor de la tecnología, posicionando al país como un actor relevante en nuevas cadenas de valor energético.

Transición energética, tecnología y nuevas inversiones marcan la agenda bilateral
En el ámbito institucional, el fortalecimiento de la relación bilateral ha tomado impulso reciente. “El año pasado hubo un cambio de paso. Nuestro Canciller Antonio Tajani visitó México y lo incluyó como país prioritario para el fortalecimiento económico y la inversión”, afirmó, “vino con 120 empresarios y se realizó un foro de negocios con 500 participantes, donde la energía fue un sector central”.
A nivel multilateral, la modernización del acuerdo entre México y la Unión Europea abre nuevas perspectivas. “Es un acuerdo de última generación que no solo eliminará aranceles, sino que creará condiciones para fortalecer inversiones recíprocas y cooperación”, explicó. En ese contexto, el embajador recordó que la Unión Europea ya es el segundo inversionista en México después de Estados Unidos.
En cuanto a las tecnologías clave para la transición energética, el embajador identificó varias áreas de oportunidad. “Italia es muy fuerte en la digitalización de la distribución eléctrica”, señaló, además de mencionar el hidrógeno y la captura de carbono como fronteras relevantes. Sobre el potencial del país, fue enfático en señalar que México tiene una perspectiva enorme por sus ventajas naturales en este sector, al referirse a la disponibilidad de viento, sol y agua.
En particular, destacó que el sector hidroeléctrico es clave, y que regiones como Tabasco y Chiapas tienen una cantidad de agua enorme que podría aprovecharse mejor.
Finalmente, delineó el horizonte de la relación bilateral en la próxima década. “Debemos movernos dentro del marco europeo con objetivos claros, como el 55% de reducción de emisiones”, indicó, reafirmando el valor estratégico del país. “México es fundamental para nosotros”, afirmó, al destacar tanto su peso económico como su rol internacional, ya que lo considera “un aliado en la defensa del multilateralismo”. En ese sentido, concluyó que “la transición energética es un desafío global que solo se soluciona trabajando todos juntos”.







