El sector energético del norte de África vuelve a captar la atención internacional tras el anuncio de un nuevo descubrimiento de gas natural en Egipto, considerado por las autoridades como el hallazgo más relevante en los últimos 15 años dentro del desierto occidental. El proyecto, desarrollado por Agiba Petroleum Company en colaboración con la italiana Eni, podría convertirse en un nuevo motor para la seguridad energética y la reducción de importaciones del país.
De acuerdo con estimaciones preliminares, el pozo contiene alrededor de 330 mil millones de pies cúbicos de gas natural y cerca de 10 millones de barriles de condensados y petróleo crudo, lo que representa un volumen energético equivalente a aproximadamente 70 millones de barriles de petróleo. El descubrimiento adquiere aún más relevancia debido a que se encuentra a apenas 10 kilómetros de infraestructura ya existente, permitiendo acelerar su desarrollo comercial y reducir significativamente los costos operativos.
La estrategia energética de Egipto se ha intensificado desde 2025 con el objetivo de incrementar la producción nacional y disminuir la dependencia de importaciones en un contexto marcado por volatilidad global, tensiones geopolíticas en Medio Oriente y riesgos sobre el Estrecho de Ormuz, paso clave para cerca del 20% del comercio mundial de hidrocarburos. Como parte de este plan, el país anunció inversiones superiores a 5,700 millones de dólares para perforar 480 nuevos pozos durante los próximos cinco años.
El nuevo descubrimiento también fortalece la posición de Eni dentro del mercado energético africano, consolidando su presencia en proyectos estratégicos de gas natural en la región mediterránea. Analistas consideran que este tipo de hallazgos podría impulsar nuevas inversiones internacionales en exploración y acelerar proyectos vinculados con exportación de gas y seguridad energética regional.






