La especialista alemana en monitoreo y calidad de energía abrió oficialmente este martes sus oficinas en el país, ubicadas en Santa Fe. Con más de cuatro décadas de experiencia y presencia consolidada en Estados Unidos, Reino Unido y Australia, Janitza llega para atender la creciente demanda de transparencia eléctrica de centros de datos, automotrices, farmacéuticas y hospitales, en un contexto marcado por la transición energética y los retos de la red nacional.
Por Kathya Santoyo
La firma alemana Janitza, especialista en monitoreo y calidad de energía con más de 40 años en el mercado, abrió oficialmente sus oficinas en México y suma así un nuevo punto a su mapa global, después de Alemania, Estados Unidos, Reino Unido y Australia.
La llegada de Janitza al país responde a la convergencia de tres fenómenos: la transición energética, la creciente demanda de calidad de energía en industrias sensibles y la posición de México como puente industrial entre Norteamérica y América Latina. Centros de datos, automotriz, aeroespacial, farmacéutica y hospitales concentran hoy una parte importante de las inversiones que requieren métricas precisas sobre el comportamiento de su red eléctrica para evitar pérdidas operativas y sostener su productividad.
Alejandro Cantú, CEO de Janitza México, encabezó el evento de apertura y resumió la lectura del momento. “Existen retos importantes en el tema energético, donde es sumamente importante contar con visibilidad y métricas que ayuden a las empresas a ser más eficientes, más rentables y tener transparencia sobre lo que sucede en su infraestructura”, señaló frente a clientes y socios reunidos en las nuevas instalaciones.
Cantú recordó que Janitza es una de las pocas compañías globales dedicadas exclusivamente a la calidad y medición de energía, y que esa especialización es lo que diferencia su propuesta frente a fabricantes con catálogos más amplios.
Por su lado, Michael Kadziela, Chief Sales Officer y Chief Compliance Officer de Janitza a nivel global, planteó la apertura mexicana como un compromiso de largo plazo y no como un movimiento comercial coyuntural. “Hoy no estamos abriendo solo una oficina; estamos abriendo puertas a nuevos mercados, a nuevas alianzas, a nuevas industrias. No queremos solo participar en este mercado: queremos darle forma junto con nuestros clientes y socios”, expresó. La conversación para abrir operaciones en el país, recordó, comenzó hace dos años y avanzó al ritmo de la confianza construida con el equipo mexicano.
La propuesta que Janitza trae al país combina hardware de medición de clase A con una plataforma de software propia que ofrece visibilidad de extremo a extremo, desde subestaciones de alta tensión hasta distribución de baja tensión. Esa integración, en palabras de Kadziela, permite “hacer la energía visible, controlable y reducible” en un entorno donde la electricidad se ha vuelto más cara, más compleja y más crítica para la operación industrial.
La compañía atiende ya en territorio nacional a tres de los principales operadores de centros de datos y proveedores de servicios cloud, además de fabricantes automotrices Tier 1, Tier 2 y Tier 3, hospitales y plantas farmacéuticas.
En entrevista exclusiva con Global Energy, Cantú y Kadziela ahondaron en la estrategia de crecimiento, la lectura del mercado mexicano y los retos regulatorios derivados del T-MEC y de la nueva normativa eléctrica nacional. “No vendemos productos. Vendemos soluciones, eficiencia y productividad. Eso nos coloca en un lugar muy distinto al del resto de los proveedores del mercado”, apuntó Cantú durante la charla.
La hoja de ruta para los próximos 12 a 24 meses contempla duplicar la plantilla local, escalar el inventario y reforzar las áreas de ingeniería y servicio posventa, replicando el modelo que la compañía ya implementó con éxito en otras geografías. A tres años, los directivos prevén posicionar a Janitza como la tecnología de referencia para monitoreo de energía en infraestructura crítica nacional, con un crecimiento proyectado a doble dígito sostenido.






