El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que compañías petroleras estadounidenses invertirán miles de millones de dólares para reparar la infraestructura energética de Venezuela, tras la operación militar que derivó en la captura de Nicolás Maduro. El mandatario presentó su visión durante una conferencia en Mar-a-Lago, Florida, donde aseguró que el objetivo es restaurar el sector petrolero de la nación sudamericana.
Trump afirmó que las empresas más grandes del sector participarán en el proyecto. “Vamos a hacer que nuestras muy grandes compañías petroleras estadounidenses entren, gasten miles de millones de dólares, arreglen la maltrecha infraestructura y empiecen a ganar dinero para el país”, declaró. El presidente añadió que las inversiones serían reembolsadas por el nuevo gobierno venezolano.
El plan contempla la participación de Chevron, Exxon Mobil y ConocoPhillips, aunque persisten dudas sobre el alcance de su compromiso en un país con un gobierno temporal respaldado por EU y sin un marco legal definido. Chevron mantiene operaciones en Venezuela bajo una licencia especial, mientras que ConocoPhillips señaló que sería “prematuro especular sobre cualquier actividad comercial o inversiones futuras”.
Analistas advierten que la reconstrucción podría tardar años, debido al deterioro de las instalaciones y a los riesgos políticos que persisten tras la detención de Maduro. Venezuela, pese a contar con las mayores reservas de crudo del mundo, representa actualmente menos del 1% del suministro global. Bob McNally, presidente de Rapidan Energy Group, estimó que estabilizar la producción requerirá inversiones de miles de millones de dólares en reparaciones de infraestructura, energía y exportación.
La estrategia se enmarca en la visión de Trump de consolidar el dominio energético de EU, con empresas nacionales impulsando una producción récord y extendiendo su influencia internacional. El presidente reiteró que valora los precios bajos del petróleo y la gasolina, en un contexto donde la referencia mundial cerró 2025 cerca de los 60 dólares por barril, la mayor caída anual desde 2020.
Chevron aparece como la compañía mejor posicionada para ampliar la producción en Venezuela, al aportar cerca del 20% del crudo del país. Exxon y ConocoPhillips, que abandonaron el mercado tras la nacionalización de sus activos en la década de 2000, han expresado cautela y condicionan cualquier regreso a la existencia de estabilidad política y garantías legales.






