Stellantis, Mercedes-Benz y TotalEnergies enfrentan un nuevo obstáculo en su estrategia de electrificación. La joint venture Automotive Cells Company (ACC) confirmó la cancelación de dos gigafactorías de baterías en Alemania y Italia, lo que refleja las dificultades de Europa para consolidar un referente en este sector tras la quiebra de Northvolt.
La decisión se produce en un contexto de ventas de vehículos eléctricos sobrestimadas y pérdidas significativas para los fabricantes. En el caso de Stellantis, la compañía reportó 22.200 millones de euros en pérdidas durante el segundo semestre de 2025, lo que llevó a revisar su estrategia de electrificación.
El sindicato italiano UILM alertó sobre el impacto en la planta de Térmoli, inaugurada en 1972 por Fiat y dedicada a motores. “El fracaso en la construcción de la gigafactoría debe compensarse con decisiones industriales claras y coherentes”, señaló, subrayando la necesidad de nuevos productos para garantizar empleo y continuidad.
Con la cancelación, la capacidad de producción de ACC quedará limitada a la planta de Douvrin (Francia), que inició operaciones en 2023 con una inversión de 850 millones de euros y prevé alcanzar 40 GWh en 2030, apenas un tercio de lo presupuestado originalmente.
El trasfondo financiero también es relevante: ACC había levantado 4.400 millones de euros para construir tres gigafactorías, con respaldo de bancos europeos y aseguradoras públicas. La situación confirma los retos de Europa en la transición energética, donde la falta de un referente en baterías y la presión por ajustar inversiones ponen en duda la capacidad de competir con Asia y Estados Unidos.






