Petróleos Mexicanos (Pemex) mantiene en revisión su estrategia de exportaciones de crudo, a la espera de cómo evolucionen los precios internacionales del petróleo en el mediano plazo. La definición dependerá de factores externos, principalmente la volatilidad generada por el conflicto en Medio Oriente, señaló el secretario de Hacienda y Crédito Público, Edgar Amador.
En los últimos años, México ha optado por reducir exportaciones y procesar más crudo internamente, con el objetivo de disminuir las importaciones de gasolinas. Sin embargo, la reciente subida de precios ha abierto el debate sobre la necesidad de ajustar la política energética. “Nuestra perspectiva es que este debería ser un efecto relativamente temporal”, afirmó Amador con información compartida por con Reuters.
El funcionario reconoció que, si la tensión internacional se prolonga, Pemex podría reconsiderar su estrategia. Subrayó además la importancia de mantener un equilibrio entre abastecer a las refinerías locales y sostener las exportaciones, al destacar que ambas dimensiones son esenciales para la estabilidad del sistema energético nacional.
En el plano fiscal, Amador aseguró que el país espera un efecto neutral derivado del aumento en los precios del crudo, lo que limitaría el impacto en las finanzas públicas. La postura refleja la necesidad de una planeación flexible, capaz de responder a escenarios de incertidumbre en los mercados internacionales y garantizar el suministro interno.






