Organizaciones ambientales y de la sociedad civil denunciaron que el derrame de hidrocarburos en el Golfo de México habría iniciado desde febrero en un ducto de Pemex, y no en marzo como sostuvieron autoridades federales. Los colectivos señalaron que esta diferencia en la cronología implica un posible ocultamiento de información con consecuencias para las comunidades costeras.
De acuerdo con las investigaciones, desde el 6 de febrero se detectaron manchas de crudo en la zona marina frente a Campeche, sobre el ducto OLD AK C, mientras el buque Árbol Grande, especializado en reparación de ductos, permaneció en el sitio durante ocho días. Para el 19 de febrero, imágenes satelitales mostraban una mancha que alcanzaba casi 300 kilómetros cuadrados.
Las organizaciones subrayaron que “lo que no ocurrió fue una alerta pública inmediata”, pese a que se observaron maniobras de dispersión en la zona. El hidrocarburo comenzó a llegar a las costas a inicios de marzo, afectando progresivamente a Tabasco, Veracruz y Tamaulipas. Para el 21 de marzo, se habían documentado al menos 630 kilómetros de litoral impactado, incluyendo playas, manglares y zonas pesqueras.
En contraste, autoridades federales atribuyeron el derrame a tres posibles fuentes: un buque no identificado y dos emanaciones naturales de hidrocarburos. Sin embargo, los colectivos sostuvieron que la presencia de un buque especializado operando directamente sobre el ducto contradice esa versión. “Es una falsedad oficial sobre la cronología y el origen probable del vertido”, afirmaron.
Los grupos advirtieron que la omisión de información podría contravenir el Plan Nacional de Contingencia para Derrames de Hidrocarburos, que obliga a notificar de inmediato, identificar la fuente y coordinar una respuesta institucional. A su juicio, no transparentar el origen del derrame también diluye responsabilidades sobre la reparación del daño ambiental y deja a las comunidades costeras sin preparación frente a los impactos.






