El Gobierno de México y el sector gasolinero alcanzaron un acuerdo extraordinario para contener el precio de los combustibles en medio del incremento internacional del petróleo. La medida busca mantener la gasolina regular por debajo de 24 pesos y reducir el costo del diésel, que en algunos puntos del país llegó a superar los 31 pesos por litro.
De acuerdo con el comunicado oficial, la estrategia se sostiene en la participación voluntaria de las empresas gasolineras y en la coordinación con dependencias como la Secretaría de Energía (Sener), la Secretaría de Hacienda, Pemex, la Comisión Nacional de Energía (CNE) y la Profeco. “Las empresas del sector gasolinero y el Gobierno de México refrendan su compromiso de coordinación y trabajo conjunto en beneficio del pueblo de México”, señalaron.
El diésel, utilizado principalmente en el transporte de mercancías y pasajeros, es considerado un insumo estratégico, por lo que su encarecimiento impacta directamente en los costos empresariales y en la economía de los hogares. En este sentido, sectores productivos han advertido que el aumento reciente de los energéticos se ha resentido en la actividad económica.
La medida también se vincula con la Estrategia para estabilizar el precio de la gasolina regular, implementada desde hace un año y considerada “exitosa” por el gobierno federal. Según el acuerdo, las estaciones de servicio podrán reflejar menores precios conforme lo permitan sus inventarios, logística, distribución, precios en terminales y estímulos al IEPS.
Entre los grupos gasolineros que participan se encuentran Onexpo Nacional, Hidrosina, Petro-7, RendiChicas, Grupo Gasolinero México y Redpetroil, entre otros. Aunque el comunicado no incluyó información sobre la gasolina premium, sí subrayó que el objetivo central es proteger la economía de las familias mexicanas en un contexto de volatilidad internacional.






