El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, anunció que la próxima semana se pondrá en marcha un plan para enfrentar la escasez de combustible, derivada de las medidas de Estados Unidos para bloquear el suministro de petróleo hacia la isla. Washington advirtió que impondrá aranceles a países que envíen crudo a Cuba, lo que ha incrementado las tensiones bilaterales.
Durante una conferencia televisada, Díaz-Canel señaló que el bloqueo afecta al transporte público, hospitales, escuelas y al turismo. “¿Cómo cultivamos la tierra? ¿Cómo nos desplazamos? ¿Cómo mantenemos a nuestros niños en las clases sin combustible?”, expresó el mandatario, al subrayar que se aplicarán medidas de ahorro y ajustes en el consumo para mantener servicios esenciales.
La crisis energética se reflejó en un apagón total en cinco provincias del oriente cubano, provocado por una falla en una subestación. El gobierno reconoció que la disminución de suministros y la infraestructura deficiente complican la estabilidad del sistema eléctrico, mientras se buscan alternativas para garantizar electricidad en sectores prioritarios.
Díaz-Canel reiteró que Cuba está dispuesta a dialogar con Estados Unidos, pero bajo la condición de que no exista injerencia en los asuntos internos ni se socave la soberanía nacional. El diplomático cubano en Washington, Carlos Fernández de Cossío, confirmó que se han iniciado contactos, aunque aún no se establece un diálogo formal.
El mandatario adelantó que el plan contempla incrementar la generación de energía solar y el uso de recursos renovables para garantizar electricidad en hospitales y comunidades aisladas. Actualmente, Cuba produce cerca de 1.000 megavatios, equivalentes al 38% de su generación diurna, a partir de paneles solares instalados con apoyo de China.






