La primera ministra de Alberta, Danielle Smith, informó que inversionistas de Oriente Medio y Asia han mostrado interés inicial en participar como propietarios minoritarios en un posible oleoducto de crudo en Canadá, aún en fase de estudio. El proyecto busca ampliar exportaciones hacia Asia y reducir la dependencia de Estados Unidos, que compra cerca del 90% del petróleo canadiense.
El plan contempla un oleoducto con capacidad de un millón de barriles diarios desde Alberta hasta la costa noroeste de Columbia Británica. Sin embargo, ninguna empresa privada se ha comprometido todavía a financiar o construir la infraestructura, lo que mantiene la propuesta en etapa preliminar.
Smith señaló que la demanda mundial de petróleo canadiense ha aumentado por la guerra en Irán y la inestabilidad geopolítica. “Tal vez no una participación mayoritaria, pero sí sustancial, de entre un 15 y un 30%”, declaró durante la conferencia CERAWeek by S&P Global en Houston.
El gobierno de Alberta planea presentar una propuesta formal al gobierno federal en junio, con la expectativa de que se apruebe una tramitación acelerada. De lograrse, aumentaría la probabilidad de que surja un promotor privado dispuesto a desarrollar el proyecto.
El avance del oleoducto dependerá también de las negociaciones sobre la política de precios del carbono, tema que divide al gobierno federal y a la industria de las arenas bituminosas. La falta de consenso podría retrasar la iniciativa, que se perfila como clave para diversificar las exportaciones energéticas de Canadá.






