La Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) solicitó a Petróleos Mexicanos (Pemex) una “Investigación de Causa Raíz” tras el incendio ocurrido en las inmediaciones de la Refinería Olmeca, en Dos Bocas, Tabasco, que dejó un saldo de cinco personas fallecidas. El organismo regulador informó que mantiene comunicación con el área de seguridad de la petrolera para recabar información oficial sobre el siniestro, clasificado como Tipo 3 conforme a la normatividad vigente.
De acuerdo con el reporte inicial de Pemex, el fuego se originó por el desbordamiento de residuos tras una lluvia intensa en una zona cercana a la barda perimetral del complejo. La empresa aseguró que se activaron de manera oportuna los protocolos internos de emergencia, lo que permitió controlar y sofocar el incendio. Sin embargo, la ASEA subrayó que continuará con las acciones de supervisión y seguimiento para verificar el cumplimiento de la regulación en materia de seguridad industrial y protección ambiental.
El incidente también generó impactos ambientales. Autoridades locales confirmaron la presencia de una mancha de hidrocarburo en el Río Seco, lo que llevó a la Secretaría de Medio Ambiente municipal a prohibir la navegación en la zona. Pescadores denunciaron la muerte de especies y la paralización de sus actividades, exigiendo un plan de remediación ante el daño a su fuente de sustento. “La contaminación nos está dejando sin trabajo y sin alimento”, señalaron habitantes de Paraíso.
La presidenta Claudia Sheinbaum informó que la Fiscalía General de la República realizará peritajes técnicos para determinar el origen del siniestro. La mandataria aseguró que la planta no registró daños estructurales y mantiene sus operaciones de manera habitual, pese al deceso de los trabajadores. No obstante, padres de familia y maestros de escuelas cercanas suspendieron actividades por los olores a azufre y humo denso.
Vecinos de la colonia Petrolera denunciaron que el agua de consumo doméstico presenta residuos aceitosos tras el incendio. El caso ha generado cuestionamientos sobre las condiciones de seguridad y operación en la refinería Dos Bocas, mientras autoridades federales y locales evalúan las consecuencias ambientales y sociales de este siniestro.






