Aprovechamiento energético de la biomasa aporta enormes ventajas económicas y sociales

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*Por Mijaíl Smyshlyaev, Instituto IRTTEK

Se suele pensar que la energía “verde” son principalmente instalaciones eólicas y solares, pero en realidad ocupan una parte no tan grande incluso dentro del sector renovable. El líder aquí es la biomasa. ¿Por qué se habla menos de ella?

La verdad es que es una lucha continua la que tenemos para que las Autoridades y los ciudadanos entiendan que la bioenergía supone más del 60% de las energías renovables en Europa, y que no se pueden lograr los objetivos que nos hemos marcado para 2050 sin la aportación de la biomasa.

Ahora bien, creo que los lobbies que hay detrás de la eólica y la fotovoltaica tienen mucha fuerza y han sembrado la idea de que son la únicas renovables y esto hace que muchos gobiernos, entre ellos el español, no le den la importancia que tiene a la biomasa para usos energéticos

– ¿Quiénes son los líderes mundiales en la producción de biomasa?

Sin duda, Canadá y EE.UU. son los líderes en cuanto a producción de biocombustibles sólidos (pellets y astilla), seguidos por Alemania, Austria, Suecia y Finlandia. En los últimos años, Rusia está produciendo también un enorme volumen de pellets.

 

– ¿Cuál es el lugar de España y cuál es la situación con biomasa en este país?

En España se produjeron en el último año en torno a 700.000 toneladas de pellets, aunque las plantas que instaladas en el país tienen una capacidad superior a 1,5 millones de toneladas al año. Esto indica una gran capacidad de crecimiento, que será capaz de absorber los incrementos de consumo previstos.

En cuanto al consumo de biomasa para generación eléctrica, se encuentra en torno a los seis millones de toneladas al año, aportados por biomasa de origen forestal, agrícola e industrial (principalmente restos de la producción del aceite de oliva).

– ¿Cuál es el combustible bioenergético más común?

La biomasa más utilizada es la de origen forestal, tanto para generar electricidad como para fabricar pellets para producir energía térmica.

Hay que tener en cuenta que España cuenta con más de 15 millones de hectáreas de superficie forestal, con un crecimiento anual superior a los 50 millones de metros cúbicos del que solo se aprovecha entre 17 y 18 millones de metros cúbicos cada año.

 

– ¿Cuál es la principal forma de uso de la biomasa en el sector energético en España y Europa? ¿En otros países del mundo?

La producción de electricidad y calor con biomasa está muy extendida por toda Europa, pero principalmente en el norte y el centro del continente, donde cuentan con una gran cantidad de instalaciones de cogeneración (CHP), que consumen biomasa forestal.

También está creciendo de forma importante el consumo de pellets para generar energía térmica en pequeños equipos para calentar hogares, como en Italia, que consume más de 2,5 millones de toneladas año de este biocombustible.

En algunos casos también se utilizan los pellets para generar energía eléctrica en plantas transformadas de carbón a biomasa, como Drax y otras que cada año reciben millones de toneladas de pellets desde Canadá y EE.UU.

En cuanto al resto del mundo, en algunos países está creciendo el consumo de pellets de forma importante en sustitución de la tradicional leña.

Por ejemplo, en Chile, donde se consume más de 15 millones de metros cúbicos de leña al año, se está llevando adelante un plan para reemplazar los equipos obsoletos de leña por otros modernos de pellets.

 

– ¿Cuáles son las perspectivas para el uso de la biomasa y de qué depende el desarrollo de la bioenergía?

Yo creo que el futuro del sector dependerá de que consigamos hacer ver a la sociedad y a sus gobernantes que la biomasa es fundamental para cumplir los objetivos que nos hemos marcado a nivel internacional.

Las enormes ventajas económicas y sociales que aporta el aprovechamiento energético de la biomasa son un motivo más, que, sumado a los beneficios medioambientales, deberá permitir el desarrollo y consolidación de esta energía en todo el mundo.

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