Por: Indira Bustamante
La industria de alimentos y bebidas es clave en la economía global, encargada de satisfacer la necesidad básica de alimentación mediante la producción y distribución de productos. Detrás de cada alimento hay una cadena de energía esencial para su existencia. El sector energético es crucial en todo el proceso, desde las plantas de procesamiento hasta el transporte. Con un enfoque creciente en sostenibilidad y eficiencia energética, la industria está adoptando prácticas innovadoras para reducir su huella de carbono y promover un uso responsable de los recursos.
La implementación de tecnologías verdes y la transición hacia fuentes de energía renovable no solo benefician al medio ambiente, sino que también representan una oportunidad para mejorar la competitividad y resiliencia del sector. En este sentido, Coca-Cola FEMSA, el embotellador más grande del sistema Coca-Cola, ha consolidado su posición en el impulso de la sostenibilidad en la región de América Latina.
Ricardo Nettel, Quality, Safety, Environmental, Packaging and Sustainability Director de la compañía, compartió en exclusiva para Global Energy México el trabajo de Coca-Cola FEMSA en el impulso de iniciativas que abarcan desde la eficiencia en el uso de recursos hasta la colaboración con actores estratégicos, en su compromiso con la transición energética, buscando no solo implementar soluciones internas, sino también influir positivamente en su cadena de suministro y en el sector industrial en general.
Subrayó que una de las claves para avanzar en este camino es el trabajo en conjunto con otras empresas, no solo dentro de la industria, independientemente de su tamaño, sino también con las instituciones públicas, como un elemento fundamental para lograr avances significativos en la transición energética.
Mencionó además que Coca-Cola FEMSA ha sido siempre una compañía alineada con las regulaciones y las reglas del entorno. En este sentido, enfatizó que existen muchas oportunidades si las industrias colaboran, no solo en temas relacionados con la transición energética, sino en aspectos como el desarrollo de tecnologías limpias, el uso de energías renovables y la movilidad eléctrica.
“Si trabajamos en conjunto, podemos continuar en el camino de la sostenibilidad e incluso acelerar este proceso en los próximos años. La clave está en unirnos como industria, atraer a otros sectores y trabajar todos juntos”, expresó el ejecutivo. Añadió que, en línea con estos esfuerzos, Coca-Cola FEMSA ha implementado estrategias de desarrollo de capacidades en su red de proveedores, lo que ha permitido integrar soluciones sostenibles en su cadena de valor, en un “esfuerzo colectivo que beneficia a toda la industria”.
Desafíos en la transición
Para Coca-Cola FEMSA, uno de los principales retos en la transición a energías limpias es la incorporación de tecnologías que permitan reducir las emisiones, mejorar sus operaciones y eliminar la dependencia de combustibles fósiles. Ricardo Nettlel señaló que, en línea con estos esfuerzos, han incorporado en su producción herramientas claves como calderas eléctricas alimentadas por paneles solares (incorporadas en las plantas de Celaya y Veracruz), así como la adopción de soluciones digitales de eficiencia energética en su red de clientes y distribuidores.
Con presencia en más de 10 países de América Latina, la compañía impulsó en 2015 el reducir en 50% todas las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) que se producen en la cadena de suministro interna, así como la reducción en 20% en toda la cadena de valor. Asimismo, y para lograr sus metas en el uso de energías limpias, el directivo destacó que en el 2023 Coca-Cola FEMSA invirtió más de 3 millones de dólares en países de Centroamérica, como Guatemala, Costa Rica, Nicaragua y Panamá, logrando así contar con una infraestructura en 17 ubicaciones de la región.
“Estamos enfocados en continuar impulsando esta iniciativa, por ello en 2023 promovimos 14 centros de distribución que cuentan con proyectos fotovoltaicos ya en funcionamiento”, añadió.
Pese a estos esfuerzos, la compañía reconoce los retos que persisten en áreas como la movilidad eléctrica, especialmente para vehículos de carga pesada; donde Ricardo Nettel destacó que, aunque el mercado está avanzando en vehículos ligeros, aún es necesario desarrollar tecnologías que respondan a las necesidades específicas de la industria.
“El desarrollo de vehículos eléctricos para carga pesada sigue siendo un reto, pero creemos que, trabajando juntos, podremos facilitar el acceso a estas tecnologías y acelerar la transición hacia una movilidad más limpia”, puntualizó.
A lo largo de los últimos años, Coca-Cola FEMSA ha implementado soluciones de movilidad eléctrica. Cuenta actualmente con una flota de aproximadamente 900 vehículos eléctricos conformada por montacargas, vehículos de supervisión, y más. Sin embargo, el directivo resaltó que, a pesar de los avances, el camino hacia la electrificación total en este sector será largo y dependerá de la colaboración intersectorial.
Gestión hídrica: un compromiso integral
La gestión eficiente del agua es uno de los pilares fundamentales de la estrategia de sostenibilidad de Coca-Cola FEMSA, explicó Ricardo Nettel, al ser un recurso central en las operaciones de la empresa, por lo que la compañía tiene una serie de metas y objetivos alineados con la preservación y el uso responsable del agua, a través de un modelo basado en tres ejes: eficiencia, acceso y reabastecimiento.
En este sentido, destacó que, en 2024, Coca-Cola FEMSA logró el objetivo intermedio de eficiencia de 1.36 litros de agua por cada litro de bebida producida, convirtiéndolo en benchmark al hacer uso de menos agua en la producción de su portafolio de productos. Así, para 2026, la meta establecida por la compañía es lograr una cifra de 1.26 litros de este líquido por cada litro de bebida. De igual forma, uno de los objetivos de Coca-Cola FEMSA es reponer el 100% del agua utilizada en sus operaciones en zonas de alto y medio estrés hídrico.
La compañía realiza una evaluación anual de la disponibilidad y el riesgo hídrico en las zonas donde opera, lo que les permite tomar decisiones informadas sobre cómo optimizar el uso de agua, no solo en sus instalaciones, sino también en las comunidades cercanas. El experto subrayó que Coca-Cola FEMSA no solo se enfoca en sus propias necesidades, sino también en las de las comunidades cercanas a sus operaciones, asegurándose de que tengan acceso a agua suficiente y de calidad.
“Es importante entender que el acceso al agua no es solo una responsabilidad interna de la empresa, sino que también debe involucrar a las comunidades cercanas. Las evaluaciones de riesgo hídrico son cruciales para tomar decisiones que beneficien tanto a la compañía como a las zonas donde operamos”, señaló Ricardo.
Ricardo Nettel destacó, además, que en 2022 la compañía ya había alcanzado un beneficio superior al 100% en términos de la reposición del agua utilizada, lo que refleja el compromiso continuo con la sostenibilidad hídrica. Coca-Cola FEMSA también colabora con organizaciones locales, gobiernos y la Fundación FEMSA para llevar a cabo proyectos de reabastecimiento y conservación del agua en las comunidades.
«Nos aseguramos de que las comunidades en las que operamos tengan acceso al agua en igualdad de condiciones que nosotros,» destacó.
Planes futuros y objetivos
De cara al futuro, Ricardo Nettel explicó que la empresa seguirá trabajando en la reducción de las emisiones, la adopción de vehículos eléctricos, la mejora de la eficiencia del uso de agua y el impulso de la economía circular, una meta compleja, pero necesaria para reducir su impacto ambiental.
A corto plazo, Coca-Cola FEMSA se enfocará en continuar avanzando en la electrificación de su flota y en la implementación de tecnologías más limpias. La empresa también planea seguir trabajando en colaboración con otros actores para resolver los desafíos más complejos en términos de sostenibilidad.
Además, la empresa continuará con su esfuerzo para lograr un impacto social positivo, colaborando con las comunidades locales y con otras empresas en iniciativas de acceso a agua y desarrollo sostenible.
“La clave del éxito en la sostenibilidad es trabajar de la mano, éste no es un reto que podamos enfrentar de manera aislada; es un esfuerzo colectivo que beneficiará a todos”, concluyó.
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