Tampico, Tamaulipas. El mapa del desarrollo global fijó sus ojos en el noreste mexicano. Durante la apertura del II Congreso Internacional de Energía en Tamaulipas 2026 (CIET), potencias industriales de primer mundo respaldaron el potencial de la entidad para encabezar la transición y seguridad energética de México en la próxima década.
Representantes diplomáticos de Australia, Dinamarca, Finlandia, Noruega y Suecia coincidieron en que la entidad reúne infraestructura, ubicación geográfica y recursos estratégicos únicos. Esta alianza internacional busca potenciar la competitividad de la región frente al acelerado crecimiento de industrias de alta demanda tecnológica en el país.

«Australia y México son países amigos y socios. Nuestra relación se fortalece cuando combinamos nuestras capacidades y construimos juntas oportunidades en energía, infraestructura y talento», afirmó Crispin Conroy, embajador de Australia en México, durante su participación en el Congreso.
El proyecto de aguas profundas Trion, ejecutado por Woodside Energy, petrolera australiana, en conjunto con Petróleos Mexicanos (Pemex), representa el mayor ejemplo de esta colaboración transoceánica.
La iniciativa generará cerca de 6,500 empleos en su etapa de construcción y aportará más de 10,000 millones de dólares en impuestos y regalías para el Estado mexicano.

Innovación nórdica
La experiencia europea en descarbonización y modelado energético proyecta a la región hacia nuevos esquemas de eficiencia.
Dinamarca destacó que la confianza en el país se traduce en inversiones tangibles dentro del sector eólico local, con la posibilidad de expandir la infraestructura hacia la eólica marina y el almacenamiento subterráneo de gas natural.
«Queremos que esta colaboración no sea solamente de los estados, sino donde los resultados de nuestra colaboración sean de hecho con implicaciones en los estados. Vemos un gran potencial aquí en Tamaulipas», señaló Vanessa Vega Saenz, embajadora de Dinamarca en México.

Por su parte, la delegación finlandesa enfatizó que la soberanía y la sostenibilidad deben avanzar de forma paralela. La digitalización de redes y la descarbonización industrial se perfilan como los ejes centrales para construir sistemas eléctricos preparados para el entorno competitivo actual.
«En Finlandia creemos que la seguridad energética, la competitividad económica y la sostenibilidad ambiental deben avanzar de la mano. Ningún país puede enfrentar por sí solo los retos energéticos actuales», aseveró Ari Mäki, embajador de Finlandia en México.
La visión nórdica coincide en que la transformación del sector requiere la integración de proveedores locales en las cadenas de valor globales. La transferencia tecnológica resulta clave para elevar la productividad regional sin comprometer la seguridad industrial ni el medio ambiente.
Capital especializado e integración con mercados globales
El modelo de administración de recursos hidrocarburíferos de Noruega aporta lecciones operativas para maximizar el valor de los yacimientos locales. La reconversión del conocimiento técnico adquirido en alta mar abre la puerta a proyectos innovadores de monitoreo, seguridad operativa y reducción sostenida de emisiones.

«Nuestra historia nos ha enseñado que contar con recursos naturales es una oportunidad, pero no basta; lo decisivo es cómo lo administramos y qué construimos a partir de ello», explicó Dag Nylander, embajador de Noruega en México.
Suecia respaldó esta visión al compartir sus indicadores de liderazgo global, donde el 63% de su consumo energético proviene de fuentes renovables. La potencia europea destacó que la combinación de políticas públicas estables e innovación tecnológica permite dinamizar la industria sin sacrificar la competitividad.
«Tamaulipas tiene el potencial de convertirse en un ejemplo para otras regiones de México por la forma en que combina recursos energéticos, capacidad industrial e integración con los mercados internacionales», concluyó Pernilla Josefsson Lazo, embajadora de Suecia en México.







