Empresas energéticas de Japón, lideradas por ENEOS, avanzan en el desarrollo de combustibles sintéticos (e-fuels) elaborados a partir de hidrógeno verde y dióxido de carbono (CO₂) capturado, con el objetivo de contribuir a la descarbonización del transporte.
Una de las principales ventajas de estos combustibles es que pueden utilizarse en motores de combustión e infraestructura de distribución existentes, sin requerir el reemplazo inmediato de la flota vehicular.
El proyecto busca avanzar de las etapas de demostración hacia una producción de hasta 10,000 barriles diarios, aunque su expansión enfrenta retos como los altos costos actuales y la gran cantidad de electricidad renovable necesaria para producir hidrógeno y mantener un balance climático favorable.
La iniciativa forma parte de los esfuerzos de Japón para desarrollar alternativas que permitan reducir las emisiones del transporte mientras se aprovecha parte de la infraestructura energética existente.






