El precio del diésel en España registra un incremento del 68 % antes de impuestos desde el estallido del conflicto armado en Irán el pasado 28 de febrero, pasando de 0.82 a 1.378 euros por litro según datos de la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC). Pese a este ajuste en origen, el incremento en el precio final de venta al público se ha mantenido contenido en un 29.9 % (alcanzando 1.87 euros/litro) gracias a las rebajas fiscales y subsidios directos aplicados por el Gobierno español.
La incertidumbre sobre el fin de estas medidas fiscales —programado para el 30 de septiembre— ha encendido las alarmas en el sector logístico y de movilidad, dado que más del 57 % del parque vehicular nacional (superando los 18 millones de unidades, entre turismos, comerciales e industriales) depende de este carburante.
Trayectoria de los esquemas de apoyo fiscal e impacto en el sector:
- Fase 1 (Marzo-Junio): Reducción del IVA del 21 % al 10 % e incremento del subsidio, manteniendo el alza final de venta en un 18 %.
- Fase 2 (Julio-Agosto): Retiro del beneficio en IVA y ajuste escalonado en el impuesto a los hidrocarburos (descuentos de 15 a 10 céntimos por litro).
- Fase 3 (Septiembre): Ajuste de la ayuda a 20 céntimos por litro para el diésel tras registrarse inflaciones superiores al 15 % en el rubro de refinados.
Gremios como la CETM y Fenadismer advierten sobre un impacto potencial de hasta 24 céntimos adicionales por litro a partir del 1 de octubre si no se aprueba la prórroga de los estímulos directos.






