China está desarrollando la mayor industria mundial de gas sintético producido a partir de carbón (CTG) para reducir su exposición a las tensiones geopolíticas y posibles interrupciones en el suministro internacional. Según Rystad Energy, la capacidad alcanzará 9,400 millones de m³ anuales en 2026 y podría aumentar hasta 28,000 millones de m³ para 2030.
Xinjiang se ha convertido en el principal centro de esta industria gracias a sus bajos costos de carbón, de alrededor de 30 dólares por tonelada. Esto permite producir y transportar gas sintético hacia las regiones industriales del este a costos de 9.1 a 9.6 dólares por MMBtu, compitiendo con el GNL importado y manteniendo elevados niveles de utilización de las plantas.
El crecimiento del CTG enfrenta retos ambientales por su consumo de agua y emisiones, pero nuevos proyectos incorporan hidrógeno y tecnologías CCUS para reducir su impacto. Aunque no reemplazará completamente al GNL, esta industria podría moderar las importaciones de gas de China y reducir su exposición al mercado internacional.






