Vineyard Wind —proyecto promovido por Avangrid (filial de Iberdrola en EE. UU.) y Copenhagen Infrastructure Partners (CIP)— y el fabricante GE Vernova alcanzaron un acuerdo para resolver el conflicto legal en torno al parque eólico marino de 806 MW situado frente a las costas de Massachusetts.
Como parte del pacto, GE Vernova retiró tanto el aviso con el que pretendía abandonar el proyecto como el recurso judicial presentado contra la orden que le exigía continuar con los trabajos, garantizando la continuidad de las obras. No obstante, las condiciones económicas de la transacción se mantienen bajo estricta confidencialidad.
El enfrentamiento se originó a raíz de una reclamación de unos 360 millones de dólares pendientes de pago dentro de un contrato valorado en 1,300 millones, mientras que Vineyard Wind defendió su derecho a retener dichos fondos tras el desprendimiento de una pala eólica registrado en julio de 2024, incidente que dispersó fibra de vidrio en el mar y obligó a suspender temporalmente las operaciones.






