El precio del petróleo Brent se disparó hasta rozar los 95 dólares por barril, su nivel más alto en casi un mes, acumulando un repunte cercano al 20% en dos semanas.
El avance responde al endurecimiento de las medidas económicas de Estados Unidos contra Irán, que aumenta la incertidumbre sobre una posible reapertura del estrecho de Ormuz, una de las principales rutas mundiales de transporte de petróleo.
El conflicto también está afectando los mercados de gasolina y diésel, elevando el riesgo de nuevas presiones inflacionarias. A esto se suman incidentes marítimos en Medio Oriente y ataques contra refinerías rusas.
La estructura de backwardation del Brent, con el contrato inmediato cotizando cerca de 2 dólares por encima del siguiente, refleja un mercado físico con oferta limitada y elevada presión sobre los suministros.






