Los mercados petroleros arrancaron la semana con fuertes incrementos después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificara como “inaceptable” la respuesta de Irán a una propuesta de paz impulsada por Washington. Las declaraciones elevaron nuevamente las preocupaciones sobre el suministro mundial de crudo y provocaron un fuerte repunte en los precios internacionales del petróleo.
El crudo Brent registró un aumento cercano al 3%, alcanzando los 104.32 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) avanzó 3.2% hasta ubicarse en 98.40 dólares. Durante la jornada, ambos contratos llegaron incluso a tocar máximos de 105.99 y 100.37 dólares respectivamente, reflejando la elevada volatilidad que continúa dominando al mercado energético global.
La recuperación de precios ocurre apenas días después de que ambos indicadores registraran pérdidas semanales cercanas al 6%, impulsadas por expectativas de un posible acuerdo entre Estados Unidos e Irán que permitiera reabrir parcialmente el estrecho de Ormuz, uno de los corredores energéticos más importantes del planeta.
Sin embargo, la negativa de Trump y la falta de avances diplomáticos volvieron a incrementar la incertidumbre. Analistas de PVM Oil Associates señalaron que, pese a los rumores sobre negociaciones indirectas, Estados Unidos e Irán siguen lejos de alcanzar un acuerdo definitivo que reduzca las tensiones en Oriente Medio.
La situación mantiene prácticamente bloqueado el flujo normal de petróleo en el estrecho de Ormuz, zona estratégica por donde transita una parte importante del suministro energético mundial. Incluso, varios petroleros comenzaron a navegar con los sistemas de rastreo apagados para evitar posibles ataques, según datos de firmas de monitoreo marítimo.
Amin Nasser, director ejecutivo de Saudi Aramco, advirtió que el mundo ha perdido alrededor de mil millones de barriles de petróleo en los últimos dos meses y afirmó que los mercados tardarán tiempo en estabilizarse incluso si se normalizan los flujos comerciales en la región.
El impacto también comienza a reflejarse en Asia. Exportaciones de crudo saudí hacia China podrían disminuir durante junio debido a los altos precios internacionales y las restricciones de suministro derivadas del conflicto. Al mismo tiempo, operadores energéticos monitorean el tránsito de buques de gas natural licuado provenientes de Qatar, que continúan cruzando la región bajo estrictas medidas de seguridad.
Por su parte, analistas de JPMorgan estiman que los precios internacionales del petróleo podrían mantenerse alrededor de los 100 dólares durante gran parte del año y proyectan un promedio cercano a 97 dólares para 2026, ante la posibilidad de que la normalización del mercado energético global tome más tiempo del esperado.
La crisis vuelve a demostrar la enorme sensibilidad del mercado petrolero frente a conflictos geopolíticos y confirma que cualquier interrupción en Oriente Medio continúa teniendo efectos inmediatos sobre los precios internacionales, el transporte marítimo y la estabilidad energética mundial.






