La falta de avances en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán ha vuelto a sacudir los mercados energéticos internacionales, impulsando los precios del crudo ante el riesgo de que continúe el bloqueo en el estrecho de Ormuz.
El barril de referencia Brent alcanzó los 108.23 dólares, con un aumento cercano al 2.75%, mientras que el WTI estadounidense subió a 96.37 dólares, reflejando la creciente preocupación por el suministro global de petróleo.
La situación se intensificó tras la decisión de Donald Trump de cancelar el envío de una delegación a negociaciones, lo que redujo las expectativas de un acuerdo inmediato.
Aunque Irán presentó una propuesta para reabrir el estrecho y abordar posteriormente el tema nuclear, Marco Rubio señaló que no cumple con las condiciones planteadas por Washington, lo que mantiene el estancamiento diplomático.
En paralelo, Abás Araqchi atribuyó a Estados Unidos la falta de avances en los diálogos, evidenciando la distancia entre ambas posturas.
Analistas del mercado coinciden en que la ausencia de acuerdos mantiene una presión constante sobre los precios del crudo, ya que cualquier interrupción prolongada en Ormuz podría afectar significativamente el comercio energético global.
Este estrecho es una de las rutas más importantes para el transporte de petróleo a nivel mundial, por lo que cualquier riesgo geopolítico en la zona tiene un impacto inmediato en los mercados.
En este escenario, la evolución de las negociaciones será clave para determinar la estabilidad de los precios energéticos en el corto plazo.






