En una de las acciones más contundentes contra el robo de combustible en México, el Gobierno federal logró desarticular una compleja red criminal dedicada a la extracción, distribución y comercialización ilegal de hidrocarburos, con operaciones en varias regiones del país.
El operativo es resultado de más de siete meses de trabajos de inteligencia, vigilancia e investigación coordinados entre fuerzas federales y la Fiscalía General de la República, lo que permitió ejecutar acciones simultáneas y estratégicas para debilitar la estructura operativa y financiera de este grupo delictivo.
Como saldo, se logró la detención de 14 personas vinculadas a estas actividades ilícitas, además del aseguramiento de combustible, armamento, dinero en efectivo, vehículos de transporte, equipo de cómputo y herramientas especializadas para la extracción y distribución ilegal.
Las investigaciones revelaron que la organización operaba bajo un esquema integral altamente sofisticado, que abarcaba toda la cadena delictiva: desde la sustracción de hidrocarburos mediante tomas clandestinas, su traslado en pipas y tractocamiones, el almacenamiento en predios estratégicos, hasta su venta final al público mediante una red de empresas gaseras que funcionaban como fachada para el lavado de dinero.
Uno de los golpes más relevantes se registró en el Estado de México e Hidalgo, donde autoridades ejecutaron cateos en 20 inmuebles utilizados como centros de operación, almacenamiento y distribución. En estos operativos fueron detenidas siete personas, incluido el presunto líder del grupo, Mauricio “N.”, alias “El Pepón”, identificado como el principal operador logístico y financiero de la organización.
Durante estas acciones se aseguraron más de 150 mil litros de gas LP, 61 pipas, decenas de autotanques, tractocamiones, tanques de almacenamiento, así como armamento, droga y diversos dispositivos electrónicos que ya son analizados como parte de las investigaciones en curso. Además, se logró la clausura de una toma clandestina clave para la operación del grupo.
De acuerdo con estimaciones oficiales, esta red tenía la capacidad de extraer hasta 1.5 millones de litros de hidrocarburo por semana, lo que representa un impacto significativo tanto en las finanzas del crimen organizado como en la economía nacional.
Este operativo se suma a acciones previas realizadas en el centro del país, donde ya se habían desmantelado estructuras similares, evidenciando la constante reconfiguración de estos grupos delictivos. En este contexto, las autoridades han reforzado su estrategia basada en cuatro ejes: prevención del delito, inteligencia estratégica, coordinación interinstitucional y judicialización efectiva.
Con estas acciones, el Gobierno de México, encabezado por Claudia Sheinbaum, reafirma su compromiso de combatir frontalmente el crimen organizado, proteger la seguridad energética del país y frenar las redes de corrupción que afectan a sectores clave de la economía.






