El desarrollo de la energía eólica a nivel mundial alcanzó un nuevo hito en 2025, consolidándose como uno de los sectores más dinámicos dentro de la transición energética global. Durante ese año, se instalaron 165 gigavatios (GW) de nueva capacidad, lo que representa un incremento del 40 % en comparación con el año anterior y marca el mayor crecimiento registrado en la historia de esta industria.
El protagonismo recae principalmente en China, que por sí sola añadió más de 120 GW de nueva capacidad, equivalente a cerca del 75 % del total mundial. Este crecimiento responde a una estrategia de largo plazo enfocada en reducir emisiones y fortalecer su seguridad energética. En conjunto con India, la región de Asia-Pacífico aportó aproximadamente 131 GW, es decir, el 80 % de las nuevas instalaciones globales.
A nivel mundial, la capacidad acumulada de energía eólica alcanzó los 1,299 GW, distribuidos en más de 130 países. Este avance refleja una adopción cada vez más amplia de energías limpias, impulsada tanto por políticas públicas como por la necesidad de reducir la dependencia de combustibles fósiles en un contexto de alta volatilidad en los mercados energéticos.
Europa también mostró un desempeño sólido, con la instalación de 19.1 GW adicionales, lo que representa un crecimiento del 16 % respecto al año anterior. La capacidad total del continente superó los 300 GW, aunque aún enfrenta el reto de acelerar su expansión para cumplir con sus objetivos climáticos hacia 2030.
En América del Norte, Estados Unidos registró un incremento cercano a los 7 GW en instalaciones eólicas terrestres, mostrando señales de recuperación tras varios años de crecimiento moderado. Por su parte, mercados emergentes como Brasil, Turquía y Arabia Saudita también avanzan en el desarrollo de proyectos estratégicos.
En términos tecnológicos, la energía eólica terrestre lideró el crecimiento con más de 155 GW instalados (un aumento del 42 %), mientras que la eólica marina sumó alrededor de 9.2 GW, elevando su capacidad total a más de 92 GW y acercándose al hito de los 100 GW a nivel global.
Sin embargo, el crecimiento presenta desequilibrios regionales. Los cinco principales mercados —China, Estados Unidos, India, Alemania y Brasil— concentraron aproximadamente el 86 % de las nuevas instalaciones, lo que evidencia la necesidad de una mayor diversificación geográfica.
Las perspectivas hacia el futuro son positivas. Se proyecta que entre 2026 y 2030 se añadirán cerca de 969 GW de nueva capacidad, con un promedio anual de 194 GW. Esto permitiría que la capacidad global supere los 2 teravatios antes de 2030, duplicando prácticamente el nivel alcanzado en 2023.
Este crecimiento sostenido posiciona a la energía eólica como una de las principales alternativas para enfrentar los desafíos energéticos globales, ofreciendo una combinación de competitividad económica, sostenibilidad ambiental y seguridad en el suministro.






