Petróleos Mexicanos (Pemex) cerró 2025 con una deuda financiera de 85,248 millones de dólares, lo que representa una disminución de 12.7% respecto a 2024. La empresa también redujo sus compromisos con proveedores, colocándose en una mejor posición frente a los mercados internacionales.
El director general, Víctor Rodríguez Padilla, destacó que el nivel de deuda alcanzado es el más bajo en 11 años, con una reducción cercana al 19% respecto a 2018. “Este resultado refleja la disciplina financiera y las operaciones de refinanciamiento realizadas”, señaló durante una conferencia con inversionistas.
Las acciones clave incluyeron recompras de bonos y refinanciamiento, lo que permitió suavizar las amortizaciones de deuda previstas entre 2026 y 2028 y disminuir el riesgo de refinanciamiento. Además, se destinaron 582,000 millones de pesos al pago de proveedores y contratistas, con recursos provenientes de flujos propios y del Programa de Financiamiento de Inversión en coordinación con la Secretaría de Hacienda.
La deuda con proveedores cerró en 434,474 millones de pesos, una reducción de 16% respecto al tercer trimestre y de 14.1% anual frente a 2024. Según Juan Carlos Carpio, director de Finanzas de Pemex, la disminución se debió en gran parte a la entrada en operación del esquema de factoraje financiero con Banobras, con fondos cercanos a 250,000 millones de pesos.
Aunque en los últimos siete años la deuda con proveedores se multiplicó por 2.9 veces, los resultados de 2025 muestran un avance en la estrategia de saneamiento financiero. Pemex busca mantener esta tendencia para enfrentar con mayor solidez los compromisos futuros y reforzar su papel en el sector energético nacional.






