La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció una actualización en su política de sanciones que permitirá la reventa de petróleo venezolano a sectores no gubernamentales de Cuba. La medida se enmarca en una “política favorable de concesión de licencias” dirigida a solicitudes específicas que busquen exportaciones con fines comerciales y humanitarios.
De acuerdo con la dependencia, las operaciones estarán limitadas al sector privado cubano, quedando excluidas aquellas que involucren al ejército, los servicios de inteligencia o instituciones directamente vinculadas al gobierno de la isla. “Las transacciones que beneficien a entidades estatales no serán cubiertas por esta política favorable”, precisó la OFAC en su comunicado.
La decisión se produce en un contexto de tensiones bilaterales. Washington mantiene a Cuba en la lista de países considerados una “amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad nacional. Además, tras la operación militar de enero en Venezuela, Estados Unidos reforzó el control sobre las exportaciones petroleras venezolanas, con el objetivo de impedir su llegada a La Habana.
El 29 de enero, el presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva que advirtió sobre la posibilidad de imponer aranceles a bienes exportados a Estados Unidos provenientes de países que suministren crudo a Cuba. Con ello, la política energética hacia la isla se mantiene como un punto de fricción en la agenda internacional.






