Nueve gobiernos europeos, entre ellos Alemania, Gran Bretaña y Dinamarca, firmarán el lunes en Hamburgo una declaración conjunta para acelerar la expansión de la energía eólica marina, con el objetivo de alcanzar 300 gigavatios (GW) de capacidad instalada para 2050. El compromiso incluye proyectos transfronterizos de gran escala.
La iniciativa contempla que Gran Bretaña y países de la Unión Europea participantes aporten hasta 100 GW mediante proyectos conjuntos. El borrador de la declaración señala que la expansión de la energía renovable marina contribuirá a garantizar un suministro eléctrico estable, seguro y asequible, además de impulsar la competitividad industrial y la creación de empleos.
El anuncio ocurre mientras el presidente estadounidense Donald Trump intensifica sus críticas contra la agenda verde europea. En el Foro Económico Mundial de Davos, calificó las turbinas eólicas como “perdedoras” y afirmó que su instalación genera pérdidas económicas, aunque no presentó pruebas.
Los gobiernos europeos reconocen que el aumento en los costos de capital y componentes ha afectado subastas de parques eólicos en el Mar del Norte. Por ello, la declaración conjunta plantea mecanismos de apoyo financiero, incluyendo garantías del presupuesto de la UE y esquemas de subsidios como los contratos por diferencia.
El contexto respalda la decisión: en 2025, la energía eólica y solar produjeron más electricidad que los combustibles fósiles en la Unión Europea, un hito que confirma el avance hacia un modelo energético de bajas emisiones de carbono, pese a la resistencia de algunos gobiernos.






