Los precios del petróleo comenzaron el año 2026 con una tendencia al alza, recuperándose parcialmente después de que el sector cerrara 2025 con su pérdida anual más significativa desde 2020.
Al inicio de la jornada del 2 de enero, el crudo Brent avanzó 41 centavos, situándose en 77.45 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) subió 43 centavos para alcanzar los 72.08 dólares. Este repunte técnico ocurre tras un año marcado por la volatilidad y las preocupaciones sobre la demanda global.
Balance del mercado y factores de influencia
El balance de 2025 dejó una caída acumulada del 10% para el Brent y del 11% para el WTI, presionados por el aumento de la producción fuera de la OPEP+ y una ralentización en el crecimiento de la demanda de los principales consumidores.
Pese a los recortes de producción implementados por la OPEP y sus aliados, la oferta estadounidense alcanzó niveles récord durante el año pasado, lo que contrarrestó los esfuerzos por estabilizar los precios. Para 2026, los analistas encuestados por Reuters proyectan un precio promedio de 82.50 dólares para el Brent, aunque advierten que el crecimiento económico débil podría limitar estas expectativas.






