La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, informó que el país proyecta recibir alrededor de 1,400 millones de dólares en inversiones petroleras este año, cifra superior a los 900 millones registrados en 2025. Los recursos provendrán de proyectos bajo contratos de producción compartida impulsados por el gobierno.
El anuncio se realizó en la sede de la estatal PDVSA en Caracas, durante un encuentro con ejecutivos, abogados y legisladores. En el marco de la discusión de una reforma a la Ley Orgánica de Hidrocarburos, Rodríguez explicó que la propuesta busca incorporar los contratos de producción compartida dentro del marco legal vigente.
Rodríguez destacó la necesidad de transformar las reservas en producción efectiva. “Ya basta del título de tener las mayores reservas y que eso no se traduzca en desarrollo para Venezuela”, afirmó, al señalar que la meta es convertir al país en un “gigante productor de petróleo” comparable con Estados Unidos, Rusia y Arabia Saudita.
La estrategia se presenta en un contexto de presiones internacionales y reducción de suministros desde países aliados. Los contratos de producción compartida han sido expuestos como una alternativa para garantizar inversión sostenida y mejorar la capacidad operativa de la estatal petrolera.
Con esta proyección, el gobierno venezolano busca consolidar un nuevo ciclo de crecimiento en el sector energético, reforzando la confianza de inversionistas y estableciendo un marco regulatorio más claro. La discusión legislativa sobre la reforma será determinante para definir el alcance de estos contratos y su impacto en la industria petrolera del país.






