La Unión Europea (UE) anunció que incrementará la importación de gas natural licuado (GNL) desde Estados Unidos y otros países para sustituir el suministro ruso. Este plan forma parte de su estrategia para abandonar por completo los combustibles fósiles rusos antes de 2027, según declaró el Comisario de Energía de la UE.
Además, la UE acelerará el despliegue de energías renovables, como la solar y la eólica, mediante la flexibilización de las normas para la concesión de permisos, con el objetivo de fortalecer su independencia energética.
La medida también busca reducir el impacto de posibles aranceles impuestos por Estados Unidos a las importaciones europeas, ya que el presidente Donald Trump ha instado a la UE a adquirir más energía estadounidense para evitar estos gravámenes.
Finalmente, la Comisión Europea evaluará inversiones en proyectos de GNL fuera del bloque para garantizar el suministro y reducir los costos energéticos que afectan tanto a los hogares como a la competitividad industrial en Europa desde la crisis energética de 2022.