La Comisión Federal de Electricidad (CFE) cerró el 2025 con una utilidad neta de 139,033 millones de pesos, un resultado que contrasta con las pérdidas de 124,444 millones registradas en 2024. La empresa estatal calificó este desempeño como el mejor en su historia reciente, impulsado por el crecimiento en la venta de energía y la estrategia de coberturas frente al alza en el precio del gas natural.
Los ingresos totales alcanzaron 679,463 millones de pesos, con un avance anual de 1.8%. La venta de energía, que representa más de tres cuartas partes de los ingresos, creció 2.3% anual, destacando el aumento en el consumo doméstico (+7.2%), de servicios (+4.3%) y comercial (+3.8%). “Este sólido desempeño operativo permitió absorber presiones externas relevantes”, señaló la CFE en su comunicación oficial.
El beneficio antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización (EBITDA) se ubicó en 208,419 millones de pesos, con un margen de 30.7%, nivel comparable con empresas eléctricas internacionales. La estatal también reportó un crecimiento de 2.8% en activos, mientras que el pasivo total disminuyó 4.2%, lo que fortaleció su perfil de solvencia y redujo presiones de liquidez.
La empresa subrayó que estos resultados confirman su disciplina financiera y capacidad para atender obligaciones, mantener estabilidad operativa y reforzar su estructura de capital. Además, destacó que consolida su papel como empresa pública estratégica para la seguridad energética y el desarrollo nacional, en línea con los objetivos de política pública.
En paralelo, la CFE impulsa el Primer Proceso Institucional de Inversiones Mixtas, que busca incorporar 7,500 megawatts adicionales de capacidad antes de 2030 con participación privada de hasta 46%. Con ello, la estatal eléctrica refuerza su posición en el mercado, donde mantiene una preponderancia mínima de 54% en la generación nacional de energía.






