Tampico, Tamaulipas. El mapa energético del país tiene un nuevo centro de gravedad, y está en el noreste mexicano. Desde la cuna histórica de la industria petrolera nacional, el gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya, lanzó un mensaje contundente durante la apertura del Congreso Internacional de Energía en Tamaulipas 2026.
Durante su discurso, aseguró que la entidad busca abastecer el consumo interno, pero además el objetivo es posicionarse como un jugador determinante en el sector del gas y los hidrocarburos a escala global

El eje central de esta estrategia se sostiene en el desarrollo del campo Trion, un proyecto estratégico en aguas ultraprofundas desarrollado en alianza entre Petróleos Mexicanos (Pemex) y la firma internacional Woodside Energy.
Catalogado como uno de los tres desarrollos offshore de mayor escala a nivel mundial, la iniciativa coloca al estado en la mira de las grandes ligas de la geopolítica energética. La jugada se complementa con la conclusión del Gasoducto Reynosa, obra clave para asegurar el flujo de gas natural hacia el sector industrial del norte del país y fortalecer los lazos comerciales transfronterizos.
«En nuestra tierra se localizan proyectos en desarrollo de alta envergadura en aguas profundas y con la resonancia geopolítica para participar en el mercado mundial del gas. Así, en materia de petróleo y gas tenemos el desarrollo del campo Trion en asociación entre Pemex y Woodside, primer proyecto de aguas ultraprofundas en México, uno de los tres más grandes a nivel mundial«, dijo Américo Villarreal.

Dicha proyección internacional encuentra su sustento financiero en un paquete de inversiones, al cual calificó como uno “sin precedente”, y que fue aprobado por la Secretaría de Energía federal.
Villarreal Anaya reveló que se han amarrado más de 7,000 millones de dólares destinados al desarrollo de la infraestructura eléctrica estatal. El plan contempla la ejecución de más de diez proyectos de generación eólica, la ampliación de las redes de distribución y la edificación de nuevas subestaciones en diversos municipios de la zona sur y norte de la entidad.
Con esta inyección de capital, Tamaulipas busca resolver un cuello de botella histórico: la saturación de las líneas de transmisión y la falta de capacidad para conectar la energía limpia que se produce en sus llanuras.

La meta del Ejecutivo estatal es colocar a la entidad en el primer lugar nacional en capacidad instalada de generación eléctrica en el futuro cercano, asegurando energía firme y asequible tanto para el consumo doméstico como para la atracción de nuevas inversiones industriales.
«El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum observa el trabajo que realiza Tamaulipas y reconoce el enorme potencial con perspectiva, por lo que se han aprobado más de 10 proyectos de generación eléctrica que posicionarán a Tamaulipas en el futuro cercano como el estado número uno en capacidad instalada», dijo el gobernador.
Pero también van por sustentabilidad

Sin embargo, el despliegue energético no se limita a los modelos tradicionales. En un giro hacia la sostenibilidad y la innovación tecnológica, el gobierno estatal comenzó a impulsar proyectos de transición verde alineados con la vocación productiva de la región.
Villarreal Anaya destacó la producción de bioetanol a partir del sorgo, cultivo en el que Tamaulipas lidera la producción nacional, lo que abre una nueva ventana de negocio para el sector agropecuario al vincular el campo con la matriz de biocombustibles.

A la par, el plan incorpora esquemas de economía circular como la pirólisis de plásticos para la transformación de residuos urbanos en energía, así como desarrollos en almacenamiento eléctrico y bioenergía.
De esta forma, la entidad busca diversificar sus fuentes de generación, mitigar el impacto ambiental y asegurar que el crecimiento de la industria petrolera y eléctrica camine de la mano de un modelo de desarrollo regional sostenible y con beneficio social directo para las comunidades locales.

«Tamaulipas también explora nuevas alternativas mediante proyectos de pirólisis de plásticos y producción de bioetanol a partir del sorgo, vinculando la innovación energética con las actividades productivas del estado, mientras buscamos con ello la disminución del impacto ambiental con su consecuente reducción de residuos», dijo Américo Villarreal.






