Shell plc completó la venta de sus participaciones no operadas en la plataforma Na Kika y el campo Coulomb, en el Golfo de México, a filiales de Talos Energy y Ridgewood Energy.
La operación generó un ingreso inicial en efectivo de aproximadamente 840 millones de dólares, dentro de una contraprestación total acordada de 1,700 millones de dólares, sujeta a ajustes y pagos futuros vinculados al desempeño de los activos.
La desinversión forma parte de la estrategia de Shell para optimizar su portafolio Upstream, mediante la venta de activos maduros y la reasignación de capital hacia proyectos de mayor escala y rentabilidad.
Al cierre de 2025, Na Kika y Coulomb contaban con reservas probadas de 4.3 y 7.2 millones de barriles equivalentes de petróleo, respectivamente, y una producción conjunta de alrededor de 37,000 barriles equivalentes diarios.
Los compradores asumirán las obligaciones relacionadas con el desmantelamiento de las instalaciones, mientras que Shell conservará derechos para comercializar parte de la producción. La operación tampoco representa la salida de Shell del Golfo de México, región que continúa siendo estratégica para sus operaciones de aguas profundas.






