Petróleos Mexicanos (Pemex) inició formalmente el primer estudio de factibilidad técnica para la construcción de una biorefinería en el sureste del país, específicamente en el Complejo Petroquímico Pajaritos, en Coatzacoalcos, Veracruz, con la que se busca detonar la producción de combustible sostenible de aviación (SAF, por sus siglas en inglés) en territorio nacional.
La decisión responde a la necesidad de atender las exigencias globales de descarbonización y aprovechar que dicha región concentra 80% de la producción de caña de azúcar, materia prima clave para la elaboración de este insumo. El proyecto contempla una capacidad de diseño inicial de 5,000 barriles diarios de procesamiento.
El desarrollo de esta infraestructura busca reducir la incertidumbre técnica y financiera, asegurando la viabilidad económica y operativa antes de comprometer capital en su ejecución integral. Esta iniciativa forma parte de la hoja de ruta que la empresa productiva del Estado traza para acelerar la transición energética en la aviación. La integración de tecnologías probadas a nivel internacional se consolida como el eje central de la estrategia operativa de la petrolera.
“En Pemex ya iniciamos el primer estudio de factibilidad técnica para una biorefinería proyectada a construirse en el sureste del país, particularmente en el complejo petroquímico Pajaritos en Coatzacoalcos, Veracruz. La capacidad estimada que pretendemos diseñar en esa planta es para una capacidad de 5,000 barriles diarios”, afirmó Jorge García De La Cruz, subdirector de Tecnologías y Energías Alternativas de Pemex, durante el ASA SAF-MX Summit 2026, un evento dirigido a la industria de la aviación mexicana e internacional.
El funcionario detalló que el camino más ágil y eficiente para escalar la producción de SAF en el corto plazo radica en el coprocesamiento directo en las refinerías que actualmente integran el Sistema Nacional de Refinación (SNR).
Para lograrlo, la petrolera trabaja en adaptar oportunamente sus instalaciones operativas, emulando los estándares tecnológicos y las mejores prácticas observadas en la industria energética global.
De La Cruz destacó que un factor crítico en esta transformación es la certidumbre regulatoria y la articulación de incentivos de mercado armonizados. México requiere consolidar un marco institucional claro que defina esquemas de certificación bajo los lineamientos del programa Corsia, además de incentivos fiscales que mitiguen el diferencial de precio existente entre el SAF y la turbosina fósil tradicional.
“La experiencia mundial indica que el camino más rápido para producir SAF es el coprocesamiento en refinerías ya existentes. Necesitamos reglas claras de certificación bajo el esquema Corsia e incentivos fiscales y económicos que mitiguen el diferencial del precio inicial del SAF frente a la turbosina fósil”, subrayó García De La Cruz.
Alianza con Petrobras y retos de regulación
Como parte de su estrategia de aprendizaje e intercambio tecnológico, Pemex formalizó recientemente un acuerdo de cooperación estratégica con la brasileña Petrobras. Este convenio busca capitalizar las experiencias maduras desarrolladas en América Latina en materia de biocombustibles, evitando la improvisación de rutas técnicas y acelerando la curva de adopción de procesos sustentables en el país.
El directivo puntualizó que el éxito de la estrategia nacional del SAF requerirá una sincronía total entre las políticas públicas federales, la disponibilidad de tecnología global y la ejecución operativa de la empresa estatal. La definición de mandatos progresivos de mezcla con hidrocarburos convencionales será la herramienta indispensable para garantizar la demanda y la sostenibilidad financiera del mercado.
“Las experiencias de Petrobras nos confirman que el éxito del SAF requiere que la empresa del Estado actúe en absoluta sincronía con la política pública y la tecnología global. En Pemex estamos listos para hacer las adecuaciones en nuestras instalaciones, pero necesitamos construir reglas claras para concretar la viabilidad de estos proyectos”, concluyó el directivo.






