Los países integrantes del G7 acordaron la liberación coordinada de 100,000,000 de barriles de crudo y diésel de sus reservas estratégicas durante un periodo de cuatro meses, bajo la supervisión de la Agencia Internacional de Energía (AIE). La medida contempla un despliegue inicial significativo de reservas de diésel dentro de los primeros 20 días de ejecución para mitigar el incremento acelerado en los precios de los combustibles en los mercados internacionales.
La resolución multilateral descarta la aplicación de restricciones o prohibiciones a la exportación de productos energéticos entre las naciones del bloque, asegurando la continuidad del suministro hacia los países dependientes del comercio exterior. La refinería estadounidense genera diariamente entre 4,000,000 y 5,000,000 de barriles de diésel, de los cuales destina un volumen de consumo interno de 3,600,000 barriles y exporta un excedente de entre 1,200,000 y 1,500,000 barriles diarios a los mercados globales.
Coordinación en la capacidad de refinación y presión sobre la oferta mundial
El acuerdo técnico del G7 contempla la armonización de los calendarios de mantenimiento en las instalaciones de procesamiento para prevenir el cierre simultáneo de múltiples refinerías a nivel internacional. Paralelamente, los gobiernos del bloque mantendrán el marco de sanciones comerciales sobre la industria energética de Rusia, al tiempo que promoverán el incremento en la capacidad de refinado de destilados medios en las plantas que cuenten con margen operativo disponible.






