La Agencia Internacional de Energía (AIE) publicó su informe anual Renewables 2026, proyectando que la capacidad global de energía renovable aumentará en 4,800 gigavatios (GW) entre 2026 y 2031 (un incremento del 60% frente al periodo comparable previo). Impulsada por preocupaciones de seguridad energética e interrupciones en el suministro de hidrocarburos tras el conflicto con Irán y el cierre del Estrecho de Ormuz, la expansión estará liderada por la tecnología solar fotovoltaica, la cual representará más de tres cuartas partes de las nuevas adiciones, seguida por la eólica terrestre.
El reporte destaca una descentralización en el crecimiento del sector: por primera vez, las adiciones en economías emergentes fuera de China igualarán a las de las economías avanzadas. Aunque China continuará liderando el mercado, su cuota en la adición global bajará del 60% en 2025 al 53% promedio proyectado. En contraste, India duplicará con creces su capacidad renovable al 2031 y elevará su participación en la fabricación mundial de módulos solares al 17%. Asimismo, la AIE revisó al alza en un 40% sus previsiones para biocombustibles y estimó que la cartera de proyectos renovables y de almacenamiento en baterías en espera de conexión a las redes creció un 60% en el último año, alcanzando los 3,000 GW.
Flexibilidad operativa, redes y diversificación de suministros
El director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol, enfatizó que la seguridad energética ha desplazado a las metas ambientales como el principal motor de inversión, proyectando que las renovables cubrirán casi la mitad de la generación eléctrica global en cinco años. La agencia subrayó la urgencia de acelerar la inversión en redes de transmisión e integración de sistemas de almacenamiento en baterías (BESS), así como el uso de herramientas digitales e IA para la gestión de la demanda.






